Se convirtió en Masajista Terapeuta luego de emigrar 

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Graciela Márquez, venezolana en Orlando, Florida.

Emigrar para ella fue difícil, alejarse de su familia fue muy duro, su vida cambió totalmente y debió ajustarse a un sistema distinto y a trabajos que jamás pensó hacer, pero que le permitieron empezar a producir en los Estados Unidos, país que califica de exigente, pero de grandes oportunidades. Hoy es toda una Masajista Terapeuta #MiVuelo les presenta a Graciela Márquez.

Salió de su país el 14 de julio de 2017, llegó a los Estados Unidos con su esposo y juntos desde que empezaron a trabajar lo han hecho sin descanso. Le tocó ser housekeeping, trabajó en una fábrica de filtros, luego en otra de chocolates y quedó embarazada, una anhelada etapa que la lleva a dar un receso en casa, sin dejar de pensar qué hacer para poder sentirse productiva y ayudar a su esposo en los gastos.

En esos momentos de estar en casa con su pequeño, Graciela tuvo contacto con algunas personas a las que agradece a Dios por ponerlas en su camino y darle una orientación que le serviría para reinventarse, es así como decide estudiar masajes terapéuticos. Dijo, “pensaba otra vez a la escuela, estudie por 9 meses y me prepare para una prueba del estado, la presenté y me otorgaron mi licencia, soy Masajista Terapeuta”.

Técnica aplicada por Graciela.

Graciela tuvo que adaptarse a las redes sociales para darse a conocer y ofrecer sus servicios, es así como crea la marca @gracielabodily y con ayuda de expertos fomenta un contenido valioso para su comunidad.

Para esta profesional que ejercía en Venezuela la Administración de Empresas, convertirse en toda una Masajista Terapeuta es un gran logro. Desde la ciudad Disney, Orlando, se muestra agradecida con Dios por brindarle cada oportunidad, incursionar en este mundo le permite conocer a personas, equilibrar su tiempo para compartir con su hijo y sentirse útil haciendo un trabajo que ya muchos califican de excelente.

Su mensaje fue claro, les dijo a otros inmigrantes “que busquen esa oportunidad y cuando la tengan trabajen por ella, con ganas, constancia, de la mano de Dios, no es fácil, pero se puede lograr cada cosa que se propongan”.

Gracias Graciela por permitirme contar tu historia, la bendición para tu hermosa familia.

Me despido hasta la próxima historia.

Adriana Henríquez

@migrantesenvuelo