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Londres – Inglaterra.- Durante un discurso presentado en Londres, y en el que el príncipe Enrique ya hizo uso de su recién adquirida libertad, explicó las razones personales que lo llevaron a apartarse de la realeza y con ello desatar una de las peores crisis vividas por la Casa de Windsor en los últimos tiempos.

Con palabras respetuosas para su abuela, la reina Isabel II, y para todos los que han apoyado su decisión, Enrique detalló “Confiábamos en poder continuar sirviendo a la reina, a la Commonwealth (Comunidad de Naciones) y a todos los estamentos militares a los que estoy vinculado sin necesidad de recibir fondos públicos. Desgraciadamente, no ha sido posible”, se lamentó Enrique.

“Consciente de que no cambiará ni quién soy ni mi compromiso. Solo confío en que os ayude a entender el punto al que he llegado, en el que he decidido que toda mi familia dé un paso atrás del mundo que he conocido para dar un paso adelante en la que confío sea una vida más pacífica”.

Según un texto presentado por el palacio de Buckingham los duques de Sussex, Enrique y su esposa Meghan Markle, no utilizarán el título de Su Alteza Real desde la primavera de este año, y por ende dejarán de contar con ellos para realizar actos públicos en representación de Isabel II. Tampoco recibirán dinero del presupuesto soberano.

Con la decisión drástica que aleja a la Casa Real de cualquier problema que pudiera presentarse a futuro con la actividad privada del matrimonio, la reina estaría aceptando el deseo expresado por su nieto de abandonar la realeza.

Las palabras de Enrique tuvieron lugar en una cena destinada a obtener dinero para el tratamiento mental de las víctimas del VIH y los enfermos de sida de Lesotho y Botswana, allí no habló como como duque ni como príncipe, y aseguró que junto a la la actriz estadounidense Meghan Markle., encontró el amor que tanto anhelaba.

“Sé que me habéis llegado a conocer lo suficiente en todos estos años como para que confiéis en que la mujer que he elegido como esposa defienda los mismos valores que yo defiendo. Y lo hace”, ha dicho.

El príncipe Enrique ha querido presentar lo ocurrido en las últimas horas como el desenlace inevitable que le hubiera gustado evitar, sin éxito. ”El Reino Unido es mi hogar, el país que amo, y eso nunca cambiará … Por todas esas razones, me produce una gran tristeza que todo haya concluido de este modo”.

“Siempre tendré un gran respeto hacia la reina, ‘mi comandante en jefe”. Con un “He aceptado la decisión”, finalizó su discurso.