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España.-Los nuevos tiempos, con sus novedosas tecnologías y su creciente globalización, han provocado una reacción en los clubes de fútbol, que buscan salvaguardar sus intereses acotando quirúrgicamente los derechos y obligaciones de los jugadores.

Sus contratos laborales pueden alcanzar la treintena de páginas y, además de recoger sus retribuciones económicas, también delimitan aspectos como sus derechos de imagen, normativas federativas, derechos de expresión, cuestiones relativas a la asistencia médica, cláusulas de confidencialidad, prohibiciones taxativas (relativas a actividades en tiempo de ocio, al comportamiento fuera del club o al consumo de productos nocivos) e incluso condiciones de exclusividad.

Cada vez más, los clubes quieren evitar la dispersión de sus estrellas. Lo advertía Camacho cuando era entrenador del Espanyol, hace casi 25 años. «Los futbolistas son empresarios que en su tiempo libre se dedican a jugar al fútbol», ironizaba el técnico cada vez que uno de sus jugadores acudía a un acto comercial.

Según ha podido conocer ABC de fuentes del Barcelona, la entidad catalana ha incluido una serie de cláusulas novedosas en los contratos que han firmado los últimos fichajes para evitar que se repitan situaciones que no han gustando en la planta noble del Camp Nou, casi todas ellas protagonizadas por Gerard Piqué y que antes no figuraban en los acuerdos de vinculación con los futbolistas azulgranas.