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Varsovia – Polonia.- “No se lo cuentes a nadie” es el nombre del documental que, desde este fin de semana, mantiene conmocionada a Polonia.

 

La pieza, difundida a través de YouTube el pasado sábado, narra la historia de Dariusz Olejniczak, un sacerdote católico al que se le permitió seguir ejerciendo, a pesar de estar acusado de abuso sexual.

 

El documental, que cuenta con siete millones de reproducciones, en tan sólo 48 horas, provocó la renuncia del propio Olejniczak.

 

Por su parte, la alta jerarquía de la Iglesia católica polaca ofreció disculpas “por cada herida inflingida” a aquellas personas que fueron sujeto de acoso o agresiones.

 

Polonia, un bastión del catolicismo en Europa, reportó que más de 620 jóvenes, menores de18 años, fueron víctimas de abusos cometidos por miembros del clero desde 1990.