ICE viola la ley en traslado de jóvenes a cárcel de adultos

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Washington-EEUU.- El Tribunal Federal del Distrito de Columbia dictaminó que la agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) viola sistemáticamente la ley cuando saca a inmigrantes jóvenes de los albergues para menores al cumplir 18 años de edad para enviarlos centros de detención de adultos.

El juez federal Rudolph Contreras, en un dictamen de 180 páginas, falló a favor de los inmigrantes que eran menores de edad cuando ingresaron, ilegalmente y sin compañía de adultos, a Estados Unidos.

“Nos complace ver que el tribunal de distrito se atuvo a la ley y reclama que la agencia del gobierno sea responsable de aplicar la ley correctamente”, dijo en una declaración Mary Meg McCarthy, directora del Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes, que co-auspició la demanda.

De acuerdo con la ley, los menores no acompañados detenidos por las autoridades de inmigración son puestos bajo la custodia de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (EOIR, en inglés), que depende del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Si están todavía bajo custodia de EOIR al cumplir los 18 años de edad pasan a ser inmigrantes adultos bajo custodia de ICE, una dependencia del Departamento de Seguridad Nacional la cual, según la ley, “debe considerar la ubicación en el contexto menos restrictivo disponible después de tomar en cuenta el peligro que el extranjero pueda representar para sí mismo o la comunidad, y el riesgo de fuga”.

Los demandantes señalaron que “un número significativo de oficinas y funcionarios de ICE automáticamente colocan a estos jóvenes en centros de detención para adultos sin tener en consideración otros acomodos menos restrictivos”.

El fallo es resultado de más de dos años de litigio iniciado por el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes y que culminó en un juicio de 18 días durante el cual los demandantes presentaron testimonios de más de 20 testigos.

La demanda legal señaló que, en muchos casos, los jóvenes fueron enviados a detención aún cuando tenían familiares u otras personas que esperaban para alojarlos.