Rate this post

Milán – Italia.- La fecha del Barcelona-Real Madrid se cambió. No se jugó el 26 de octubre para evitar la convulsión social en las calles por parte de movimientos independentistas. Ahora nuevos anuncios de protestas para el 18 de diciembre generan dudas sobre la realización del partido, pero el equipo catalán garantiza que ese día en el Camp Nou rodará el balón.

«Estoy convencido de que el clásico se jugará. Buscaremos la tranquilidad de nuestros socios y hablaremos con los responsables de la seguridad”, expresó Jordi Cardoner, vicepresidente del Barcelona previo al partido de Liga de Campeones ante Inter de Milán en Italia.

Desde que el juego fue aplazado, grupos que han comandado las protestas contra la sentencia de cárcel a líderes del movimiento independentista catalán aseguraron que habría más movilizaciones en la nueva fecha programada.

La plataforma ‘Tsunami Democràtic’ convocó para el 18 de diciembre en las horas previas a “El Clásico” una movilización masiva en los alrededores del estadio que colapsaría los accesos a la casa del Barcelona.

Las autoridades están en conocimiento de las actividades pero no han anunciado medidas para garantizar la asistencia del público al Camp Nou y el desarrollo del encuentro.