Por quién vamos a votar

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Las elecciones de noviembre 3, 2020, constituye para la Union Americana y el pueblo estadounidense, el más grande reto socio-político porque en él están en juego los principios y valores por el que sus fundadores firmaron la Constitución en los años 1776, que indudablemente no es perfecta, a pesar de sus varias Enmiendas Constitucionales, es la más perfecta dentro de su concepto de libertad y democracia, porque permite cobijar a todo ser humano que migró a territorio americano de todas partes del mundo. Sin embargo, su espíritu por la que fue fundada es lesionado con las galopantes violaciones a los derechos civiles, mediante un sistemático procedimiento racista y discriminatorio contra las minorías de color y de hispanoamericanos, que ha colocado a la institucionalidad del Estado de esta gran nación, a perder en gran parte su privilegio constitucional.

Elecciones y el COVID-19
Durante esta época de elecciones, estamos viviendo días difíciles con la pandemia del COVID-19, porque para nadie es desconocido lo que significa este malestar social en la salud ante la pérdida de vidas humanas suscitadas en todo el mundo. Pero el manejo a nivel federal estadounidense se inició con una manipulación de mucha incredulidad, para luego terminar politizándose con resultados para una campaña política con un Estado candidato que lanzó a la reelección a su pupilo desde la Casa Blanca, en la que no se ha salvado ni la Iglesia.
Pero la actualidad política de los Estados Unidos en estos días de elecciones, siempre nos está dejando una enseñanza que no debemos olvidar:”si percatamos que el futuro de este país está en juego, hay que luchar por él para defender su libertad y democracia. Tenemos que rescatar valores para tener una Unión más perfecta y encontrarla eligiendo a un presidente que nos una para que nos deje buenos ejemplos hacia las nuevas generaciones, porque lo que hagamos bien en estos próximos años dejará un confort”.
Sabemos, que cuando se firmó la Constitución de los Estados Unidos de América, no se hizo a la perfección, pero su espíritu era que este país fuera más justo y con igualdad.Es nuestro deber como estadounidenses y americanistas, elegir al presidente que se acerque totalmente con esos principios y valores. Para votar en noviembre 3,2020, debemos estar ubicados en el mismo punto de partida de los que fundaron a esta gran nación de inmigrantes. Debemos y tenemos que alcanzar el sostenimiento de las metas que nos dejaron los patriotas célebres de Estados Unidos de América, para continuar manteniendo la institucionalidad de nuestro sistema social libre y democrático.

No solo elegiremos presidente
En estas próximas elecciones, no únicamente vamos a elegir al presidente de los Estados Unidos sino a un sinnúmero de autoridades a nivel federal, estatal y gobiernos locales; pero el papel del votante de origen hispano nuevamente está en juego su participación. Somos más de 32 millones de votantes hispanos registrados y listos para votar en este país.
De esos 32 millones si solo 20 millones votáramos, estaríamos eligiendo, los hispanos al próximo presidente estadounidense, así de sencillo y fácil, pero esa posibilidad estará por verse si salimos a votar para proteger a los que no tienen voz ni voto como es la hispana, la minoría más grande de todas las minorías
A estas alturas de elecciones, la gran población joven estadounidense, en la que están incluidos los hispanos que nacieron en territorio estadounidense, también como mandantes, cuya estructura social, en gran parte, está abandonando los valores de familia y los que tiene con su país, porque camina por un sendero distinto que no les permite construirse positivamente sino que desconoce los valores que tiene este país. Sin embargo, estos fenómenos sociales tienen que ser tratados mediante una profunda reflexión para llegar desde el punto de partida hacia una meta de conquistas sociales y económicas y, no abandonar con indiferencia esta gran nación de inmigrantes, con virtudes y defectos de su democracia, pero libres de esclavitud y que tiene las oportunidades más grandes e importantes que otros países, pero siempre convencidos de sus valores, con trabajo, honradez, patriotismo, dignidad y absoluto americanismo.
Con esos principios, estaríamos todos, absolutamente todos, dirigiendo todos a un presidente para que volvamos a tener una nación unida, próspera con igualdad y justicia, como fue el espíritu de la Constitución que firmaron los fundadores de esta gran nación americana.
Entonces, ahora, conforme a los personajes candidatos, sí sabemos, por quién vamos a votar en noviembre 3, 2020, pero sin olvidarnos que primero está el país y nuestras familias, para que podamos elegir un líder que nos una dentro de nuestra robusta democracia.