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Bagdad – Irak.- Un tensa calma hay en la embajada de Estados Unidos en Bagdad, Irak, tras la retirada de los seguidores y miembros de la agrupación armada iraquí Multitud Popular, integrada principalmente por chiitas, que asediaron durante dos días la sede diplomática.

Pese a la retirada de los manifestantes, que Washington vincula a las milicias apoyadas por Irán, Estados Unidos no ha dado marcha atrás a la decisión de enviar 750 soldados a Oriente Medio en apoyo al personal de la embajada.

«Hicimos que Estados Unidos cayera de bruces en la tierra», dijo uno de los últimos milicianos mientras retiraba las tiendas que montaron en lo que en principio dijeron iba a ser una sentada indefinida.

Los manifestantes abandonaron el lugar tras un llamado de El Hashd al Shaabi, una coalición de grupos paramilitares proiraníes en Irak, que ordenó despejar la zona.

La protesta hizo revivir dos episodios traumáticos en las embajadas de Estados Unidos, uno en Teherán en 1979 y otro en Bengasi, Libia, en 2012.

La acción en la embajada fue en respuesta a la muerte de 25 combatientes de una milicia respaldada por Irán en una operación aérea de Estados Unidos.

Washington hizo el ataque tras la muerte de un contratista estadounidense en una base militar iraquí, que fue atacada con misiles.