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Estados Unidos.-Si los procesos de inmigración en los Estados Unidos de por sí son complicados, la situación a futuro no parece mejorar.

Y es que en un movimiento sin precedentes, USCIS (el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos) anunció que pretende subir sustancialmente las tarifas de varios de los formularios de procesos migratorios tan importantes como el de naturalización (hacerse ciudadana/o), asilo y permisos de trabajo, entre otros.

Por ejemplo, propone cobrar a algunos peticionarios de asilo $50 por la aplicación, y otros $490 por solicitar el permiso de trabajo por primera vez, mientras sus casos están pendientes.

Según la propuesta de USCIS el costo total de renovar la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia aumentaría de $495 a $765, mientras que las tarifas de solicitud para naturalización aumentarían de $640 a $1,170, es decir en un 83%, lo que haría que muchos inmigrantes con pocos recursos económicos se echen para atrás a la hora de ingresar sus solicitudes. Dicen los expertos que esta es una táctica de la administración Trump para evitar que miles de hispanos puedan votar por un candidato diferente a él en las próximas elecciones.

La propuesta abarca mucho más. Y es que aquellas personas que antes contaban con una rebaja o exención de las tarifas por demostrar bajos recursos económicos y que pretendían aplicar por una autorización de empleo o la residencia permanente, entre otros procesos, ya no podrán hacerlo, porque sencillamente los costos son muy altos y sus recursos no dan.

Tal y como lo resume un artículo publicado en Univision.com, a finales de 2019 (1), California tiene el mayor número de casos en fila para ser atendidos: sus cortes de inmigración registran un número récord de acumulados que sobrepasan el millón, es decir, el doble del registrado al momento en que Donald Trump llegó a la Casa Blanca el 20 de enero de 2017.

En California, solamente, hay más de 2 millones de adultos elegibles para naturalizarse, lo que representa casi el 25% de la cifra total en todo el país.

La situación, aunque sí es alarmante, no debe desmoralizar a aquellos que estén en la necesidad de cambiar su estatus migratorio. Más bien, deben tomárselo como un serio y urgente llamado a la acción para poner su caso en manos de un experto abogado de inmigración antes de que las cosas se pongan más difíciles. Y más costosas, por supuesto.

En torno a este delicado tema, el abogado Eric Price, Esq, miembro activo de la American Immigration Lawyers Association (Asociación Americana de Abogados de Inmigración), está de acuerdo con que «la ciudadanía y la capacidad de obtener el estatus de inmigración para el cual es elegible no debe depender del tamaño de la cuenta bancaria», tal y como lo comunicó el alcalde de Los Angeles, Eric Garcetti, junto con otros casi 50 de sus iguales, en una carta del 18 de diciembre instando a USCIS a retirar la propuesta.

La misiva fue firmada y/o avalada, además, por decenas de políticos que luchan por los derechos de los inmigrantes como la senadora demócrata por el estado de California, Kamala Harris.

Aumentar las tarifas en los procesos migratorios es, en conclusión, una suma y resta de grandes consecuencias: solicitantes con menos recursos económicos, sumado a menos posibilidades de pagar cifras cada vez más estrambóticas, resulta en disminución de posibles nuevos ciudadanos votantes para las próximas elecciones.