Biden, el tiro perfecto

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Foto France 24

La Segunda Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de la Unión Americana, textualmente dice: “siendo necesaria para la seguridad de un Estado libre una milicia bien organizada, no coartará el derecho del pueblo a tener y portar armas”.

Hasta aquí llega el pensamiento del legislador estadounidense cuando establece el porte de armas a los ciudadanos; pero esta enmienda generaliza ese concepto de derecho cuando al legislador se le escapó la puntualización de ese derecho y, que es lo que precisamente tenemos como violencia moderna que se ha configurado en toda la sociedad estadounidense.

Estos resultados dejan abiertos los gatillos de las armas para asesinar a quien o donde quieran él o sus portadores de armas de bajo o alto calibre, porque la Segunda Enmienda de la Constitución de Los EE.UU. lo permite, así esta Carta Magna, le da ese derecho miliciano al pueblo; es decir, que traducido al idioma de Cervantes (nuestro Español) milicia, su significado es el” conjunto de actividades de guerra o de la preparación para ella”.

Problema coyuntural

El derecho a portar armas no es el problema coyuntural. El caso es quién las utiliza y para qué?. Es decir, que acaso no sabemos quién necesita un permiso para portar armas?.

La Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés) no únicamente las vende sino que sabe el uso que van a tener, o sea aparte de que disparan, el negocio con el gobierno federal es gigantesco y por su composición, está politizada su concepción desde que entró en vigencia la Segunda Enmienda de los EE.UU.

Sin embargo, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, dentro de los primeros 100 días de mandato, ha roto la hegemonía por el porte de armas, especialmente de aquellas que siendo su uso para asaltos, sean portadas por cualquier ciudadano que le plació comprarlas.

Las consecuencias siguen sien- do mortales, tal como la estamos viviendo en casi todo el país.

Proyecto de reforma presidencial

Si un proyecto de reforma presidencial se ventila en el Congreso Estadounidense, para que el legislador acoja el clamor ciudadano, habríamos iniciado una nueva era en la que la vida de las personas tengan más garantías, como así también lo estatuye la Constitución de la Unión Americana.

En esta ocasión, consideraríamos, que la iniciativa que ha impulsado el presidente Biden, no se conjugue el verbo de ideologías políticas, porque quienes asesinan portando armas hasta de grueso calibre, no escogen a sus víctimas por color, sexo, religión o sea demócratas o republicanos.

Cuando un victimario asesina, viene un proceso jurídico en las cortes que en muchos casos son absueltos por demencia; pero para ese veredicto, ya han asesina- dos a varias personas y han dejado a familias huérfanas, en los que han muerto también niños inocentes.

Cifras alarmantes

Las cifras por muertes son alarmantes en este país. Será posible y aceptable, que más de 300 millones de armas estén en poder de la sociedad civil. Casi 2000 personas ya han muerto a consecuencia de armas de fuego en este año, y como es suficiente, en pleno 2021,a esta fecha, ya mismo llegamos a 20 mil actos de violencia armada.

Consideramos, que el presidente de los EE.UU., Joe Biden, es el tiro perfecto para un desarme social contra portadores de armas de fuego que siguen dejando miles de personas fallecidas.

Por: José Herrera