Teresa Sánchez es una madre mexicana que emigró a Estados Unidos en busca de un mejor futuro para su hijo. Dejó su pueblo natal y con esfuerzo, logró traer a su hijo con ella tras varios años de sacrificio. Su situación económica la llevó a tomar esta difícil decisión, pero hoy se siente feliz por sus logros y decidida a cumplir sus sueños entre ellos cocinar en TV.
El 11 de mayo de 1991, Teresa llegó a Estados Unidos desde El Limo, un pequeño pueblo de Tlatlaya, México. Como madre soltera, enfrentó grandes dificultades económicas y buscaba una mejor vida para su hijo de 18 meses. En su país, trabajaba en el campo, ordeñaba vacas, alimentaba animales, ayudaba en la cocina y realizaba las labores del hogar mientras cuidaba a su bebé.
Primera parada
Su primera parada fue Santa Bárbara, California, donde trabajó un año como niñera. Luego, se mudó a Texas, donde trabajó en la cocina de un restaurante durante otro año.
«Escogí Estados Unidos porque tenía familiares aquí, lo que facilitaba la migración, además de que es un país cercano a México y el valor del dólar me permitía mantener mejor a mi hijo y construir un patrimonio», cuenta Teresa.
Extraña las reuniones familiares, la comida típica de su pueblo y las tradiciones. «Me gustaría visitar la tumba de mis padres, pero también quiero reunirme con mis hermanos mientras estén vivos», expresa.
Su pasión: la cocina
Impulsada por su pasión por la cocina, Teresa creó su canal de YouTube «Delicias de Sánchez Universal», donde comparte sus recetas, y también está presente en Instagram. Su sueño es tener un food truck o un local propio donde ofrecer sus platillos tradicionales en Carolina del Norte.
«Siempre he tenido sazón para preparar recetas típicas que no son comunes en restaurantes mexicanos locales. Mis clientes valoran esos sabores caseros que les recuerdan a sus familias. Actualmente, vendo comida a trabajadores de construcción, fábricas y eventos», comenta.
El mensaje de Teresa
Teresa anima a otros migrantes a perseguir sus sueños: «Nada es fácil siendo inmigrante, madre soltera y mujer hispana, pero con metas claras y determinación, se puede lograr».
Aunque no asistió a la universidad, se ha capacitado con cursos como «Mexicana Emprende» del Consulado de México, clases de inglés y talleres comunitarios que la han guiado en su camino empresarial.
Para Teresa, emprender ha sido un reto, pero con sus hijos ya mayores, sigue enfocada en sus sueños. «Me perdí momentos especiales con mis hijos por el trabajo, pero ahora estoy enfocada en hacer realidad mis metas», concluye.
Gracias, Teresa, por compartir tu historia, fue un placer coincidir contigo en Charlotte.

Será hasta la próxima, me despido
Adriana Henríquez
@migrantesenvuelo