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Washington – Estados Unidos.- Un “ataque directo a la legitimidad misma del poder de supervisión del Congreso”, así calificó el abogado Gregg Nunziata, la carta de la Casa Blanca en la que anuncia que no cooperará en la investigación de juicio político contra el presidente Donald Trump, por considerar que el proceso es partidista e inconstitucional.

Nunziata, exapoderado jurídico y exasesor del senador republicano Marco Rubio, considera que la carta no parecía estar escrita con la “buena fe tradicional en el toma y dame entre los poderes legislativo y ejecutivo”.

Pearson Cross, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Luisiana, agrega que el documento “parece alentar una crisis constitucional en lugar de desactivarla o apuntar a una estrategia tendiente a mitigar la situación”.

Los juristas no ven argumentos legales en el documento firmado por el abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone.

“Creo que el objetivo es inflamar aún más los ánimos de los partidarios del presidente y tratar de deslegitimar el proceso a los ojos de éstos”, dijo Stephen Vladeck, profesor de derecho de la Universidad de Texas.

La Constitución estadounidense otorga a la Cámara de Representantes “el único poder de juicio político” en la que no podría haber una intervención del Poder Judicial.

Nunziata lo ve de este manera: “Los fundadores (de la nación) resolvieron deliberadamente colocar el poder de juicio político en una rama política en lugar de la Corte Suprema (…) Querían que fuese un proceso político y lo es”.

La carta de la Casa Blanca parece ser una declaración de guerra entre poderes. El proceso está en marcha, falta ver quién tiene más fuerza.