miércoles, noviembre 30, 2022

Warriors vencen a Blazers

Oakland.- La autoridad que mostraron los Golden State Warriors no fue absoluta aunque sí suficiente en la victoria ante Portland Trail Blazers en el Juego 2 de la semifinal de la Conferencia Oeste. La victoria 110-99 llena de moral a los californianos, quienes según Klay Thompson, serán capaces de evitar que cualquier equipo les gane cuatro partidos.

En esta ocasión no enseñaron los dientes en el primer periodo como en la cita anterior, en la que llegaron a tener ventaja de 20 puntos tras el cuarto inicial. Fueron los pupilos de Terry Stotts los que cerraron las vías ofensivas de los locales y optaron por la agresividad en el ataque. De esta manera agarraron una ventaja máxima de 17 puntos. Las 34 unidades que alcanzaron los visitantes en los primeros 12 minutos hicieron daño a unos Warriors que nunca antes esta postemporada habían presenciado semejante poderío en contra. La herida se agrandó cuando llegaron al descanso por detrás en el marcador, algo que tampoco había sucedido.

«Los segundos partidos de playoffs siempre me asustan, especialmente si se gana el primero con relativa comodidad. Es lo que sucede, es la naturaleza humana. Los otros equipos comienzan muy enfadados y quizás bajamos la guardia un poco a pesar de ser conscientes de la situación. Portland estuvo increíble en el primer cuarto, jugaron increíble y y anotaron cada lanzamiento. Movieron la pelota. Nos superaron a base de ritmo y movimiento. Eso hicieron, aunque nos mantuvimos pegados», afirmó Steven Kerr.

El daño en los dos primeros periodos llegó sobre todo en la pintura, donde Al-Farouq Aminu tuvo un peso importante con 13 puntos anotados (tan sólo logró uno en la segunda mitad). C.J. McCollum (22 puntos) agarró el ritmo pronto y  Damian Lillard (25 puntos, seis asistencias y cuatro rebotes) se sintió más cómodo que en los instante iniciales del partido anterior. La incapacidad para mantener el tono durante toda la cita y el despertar de unos Warriors perezosos tiraron por la borda una oportunidad de oro para que Portland pusiera las tablas en la serie antes de viajar a su feudo en los dos próximos partidos.

«Definitivamente dejamos escapar la oportunidad. Mientras se nos iba el partido me decía a mí mismo: ‘era la opción perfecta’. Jugamos como queríamos cuando vimos el vídeo. Jugamos con hambre, físicos y lo hicimos juntos. No fue fácil jugar contra nosotros defensiva u ofensivamente. Al final ellos se diferenciaron de nosotros, se convirtieron en el equipo campeón y comenzamos a hacer cosas que no nos iban a ayudar a llevarnos la victoria», apuntó Lillard.

Si la salida al ruedo de los Warriors fue soporífera y la de Portland furiosa y llena de confianza tras la derrota en el Juego 1, el cierre del encuentro invirtió los papeles de una manera letal para los Blazers. El célebre tópico de que los partidos duran 48 minutos quedó grabado en piedra en el juego de este martes. Los Trail Blazers jugaron tres cuartos muy buenos que les dejó en una posición inmejorable doblegar a sus rivales, sin embargo la oportunidad se diluyó con unos Warriors que resucitaron a base de garra y alentados por un público insaciable.

«Tenemos un equipo con mucha confianza. Construimos a partir de lo que logramos el año pasado durante la temporada regular. Sabemos cuál es la fórmula y qué hace falta para ganar. Nos vamos a enfrentar a grandes oponentes. Nos medimos a uno gran equipo hoy, pero realmente pensamos que será difícil que nos ganen cuatro partidos si estamos cerrados en defensa y jugando sin egoísmo y entre nosotros. Tenemos a un equipo tan profundo y con tantos creadores de juego que tenemos un gran balance. Con esta mentalidad estamos en una gran posición para ganar», argumentó Thompson (27 puntos, de los que 10 fueron en el último periodo).

El escolta comenzó el encuentro poco afinado. Una de las razones fue su incapacidad para superar las marcas de defensores veloces y más pequeños (Lillard y McCollum), contra los que registró un pobre 0-de-6. En el momento en que Maurice Harkless se hizo cargo de la situación, Thompson alcanzó 18-de-27.

 La aparición de  Festus Ezeli (ocho puntos y seis rebotes) en el tramo final fue fundamental para que los Warriors le dieran la vuelta al partido. Los jugadores de Steve Kerr estaban sufriendo a la hora de defender los ‘pick-and-roll’. Su presencia eliminó el problema de raíz. Ezeli no había jugado el Juego 1 de la serie y su participación en la postemporada se había reducido a 7.4 minutos por juego. Las opciones de que participara en este partido eran muy reducidas, a pesar de ello estuvo preparado para ayudar a los suyos durante cinco minutos del tercer periodo y ocho del último. Su combinación con un Draymond Green (17 puntos, 14 rebotes y siete asistencias) que mantuvo al equipo conectado durante todo el partido fue clave.

«Festus cambió la energía del partido con su defensa del pick-and-roll y su presencia en el aro. Nos dio energía. Ha estado fuera durante buena parte de la temporada y no jugó mucho en la serie ante Houston. Hizo un esfuerzo fenomenal y cambió el partido», agregó Kerr.

Los Warriors lograron un parcial de 16-2 en el último cuarto y ponen la serie de cara antes de la visita a Portland del sábado. El miércoles contarán con el día de descanso y Steph Curry tendrá cuatro jornadas para seguir recuperándose de su rodilla derecha. Su retorno está previsto para el Juego 3. Los Trail Blazers, por su parte se ponen dos partidos abajo por segunda vez en esta postemporada.

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