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Dakota del Norte – Estados Unidos.- El pasado mes de septiembre el presidente de Estados Unidos Donald Trump, anunció que durante el año fiscal 2020, el país solo recibirá 18mil refugiados, un mínimo histórico desde 1980. La acción de Trump contra los refugiados, también establece que los mismos deberán ser presentados en jurisdicciones donde los gobiernos estatales y locales consientan recibirlos.

Ante la luz verde que Trump ha dispuesto para que cualquier ciudad o condado pueda aceptar o rechazar a los extranjeros, el condado de Burleigh, ubicado en Dakota del Norte ha decido ser el primero en votar si seguirá aceptando refugiados o por el contrario se unirán a la intención de Trump.

“Tenemos serias preocupaciones por el hecho de que negar el reasentamiento a un puñado de refugiados bien investigados y a menudo conectados con sus familias envíe una señal negativa más allá de nuestras fronteras en un momento en que Dakota del Norte se enfrenta a una grave escasez de mano de obra e intenta atraer capital y talento”, dijo el republicano Doug Burgan, gobernador estatal, quien pese a las dudas apoya la decisión del presidente.

Por su parte, hace pocas horas y de manera pública, la Comisión del Condado de Burleigh examinó lo planteado, muchos interesados en el tema, entre ellos refugiados, acudieron a la escuela secundaria de Bismarck para opinar y votar.

“No estamos en este país solo para recibir el dinero de su gobierno. De hecho, estamos aquí para trabajar y tener éxito en la vida como todos los demás aquí”, dijo Tresor Mugwaneza, un estudiante universitario que llegó a Estados Unidos desde el Congo.

Geraldine Ambe, quien se mudó a Bismarck desde Camerún y ahora es ciudadana estadounidense, contó cómo su tía, su esposo y sus cuatro hijos “huyeron de Nigeria para buscar protección” en Estados Unidos.

“Mire el lugar y dígales a todos los inmigrantes que no son bienvenidos”, dijo.

Para el alcalde de Bismarck, Steve Bakken, la parte económica parece ser lo más importante, por eso le pidió a los presentes que para su votación tuvieran en cuenta los gastos asociados a recibir a nuevos refugiados: “Somos extremadamente acogedores, pero cuando no está en una situación financiera para respaldar lo que tiene actualmente en necesidades y ahora va a poner otra manta de necesidades además de eso, [tengo que decir] muéstreme los números”.

El condado decidió con tres votos a favor y dos en contra seguir aceptando refugiados.

Incluyó en cualquier caso un límite de 25 refugiados para 2020 y decidió requerir informes al Gobierno estatal sobre los recién llegados.