Franklin, NC.- La Oficina del Sheriff del Condado Franklin confirmó la detención de un menor de edad por su presunta responsabilidad en una falsa amenaza de tiroteo que generó momentos de tensión el lunes 2 de noviembre en Franklinton High School, en Carolina del Norte.
El sheriff Kevin White informó que las autoridades mantienen bajo reserva la identidad y la edad exacta del sospechoso, conforme a las disposiciones legales que protegen a los menores involucrados en procesos judiciales.
El incidente comenzó cuando un reporte alertó sobre un supuesto tiroteo activo dentro del centro educativo. La llamada activó un amplio operativo de emergencia y obligó a las autoridades escolares a implementar un cierre de seguridad mientras los organismos policiales investigaban la situación.
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Los equipos de seguridad, con apoyo del Buró de Investigación del Estado de Carolina del Norte (SBI), realizaron una inspección exhaustiva de las instalaciones para descartar cualquier amenaza. Después de revisar el campus, confirmaron que no existía un tirador, no hubo disparos y tampoco encontraron indicios de un ataque.
Las autoridades también ratificaron que ningún estudiante, docente o trabajador de la institución sufrió lesiones durante el episodio.
Posibles consecuencias penales
Tras confirmar que la escuela no enfrentaba ningún peligro, los organismos de seguridad coordinaron el levantamiento del cierre de emergencia y organizaron la salida de los alumnos para facilitar su reencuentro con sus familiares durante la tarde.
El sheriff Kevin White condenó el comportamiento del responsable y calificó el engaño como una broma «cruel y asquerosa», debido al miedo que provocó entre los estudiantes, sus familias y el personal educativo.
Además, destacó la gravedad de este tipo de incidentes, que obligan a movilizar recursos policiales y equipos de emergencia que podrían atender situaciones de peligro real en otras comunidades.
El caso corresponde a una práctica conocida como swatting, que consiste en realizar denuncias falsas sobre emergencias graves, como tiroteos, secuestros o amenazas armadas, con el propósito de provocar una respuesta policial de gran magnitud.
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La Oficina del Sheriff adelantó que el responsable enfrentará cargos penales por estos hechos. La investigación busca establecer las circunstancias de la falsa denuncia y determinar las responsabilidades correspondientes.
Las autoridades reiteraron la importancia de denunciar cualquier amenaza real, pero advirtieron que las falsas alarmas tienen consecuencias legales y pueden poner en riesgo a toda una comunidad.