Esto del pacto entre el gobierno de Trump con la encargada del poder dictatorial de Venezuela Delcy Rodríguez, el mandatario estadounidense, ha derrumbado parte de los pilares de la democracia estadounidense, contrario al espíritu libertario que millones de venezolanos hubiesen querido desde la captura de Maduro y, hasta de su próximo veredicto en Nueva York, porque se había pensado conseguir un paso de transición, que “motivó” la intervención bélica de EE.UU. a territorio venezolano el 3 de enero 2026, en el que se creía que con una transición de poder, Venezuela recuperaría su democracia, por la que ingenuos justificaban la militarización estadounidense a territorio venezolano.
«negocia con la dictadura»
Durante estos más de ocho meses que la democracia estadounidense “negocia con la dictadura”, y al pueblo venezolano, por desgracia, con estos lamentables dos últimos terremotos, le cae otro más, el de creer nuevamente que su democracia estaría ya a la esquina de un convento, cuyo epicentro nace fuera de sus fronteras, sino en el mismo terreno de la democracia, en Washington, que hasta el momento deja sin techo a la diáspora venezolana y a los que soportan el continuismo de la dictadura del extinto Hugo Chávez, Nicolás Maduro y, que no se sabe hasta cuándo la encargada del poder dictatorial en el Palacio Miraflores, Delcy Rodríguez, suelte el sartén agarrado por el mango que le permite Trump.
La intervención militar del gobierno de Donald Trump, hacia territorio venezolano, no ha tenido hasta el momento, justificación por la que quiere probar EE.UU., a pretexto de defender la democracia de Venezuela, que se perdió por mas de 18 años, cuya narrativa de los usurpadores de su poder, no ha sido otra cosa que el engaño y la mentira, con falsos fraudes electoral; pero no hasta ese 28 de julio, 2024, que el poder dictatorial entre Maduro, Cabello y Rodríguez, cayeron en su propia trampa, pensando que la oposición no tendría las actas electorales como prueba del triunfo opositor que María Corina Machado lo lidera.
Sigue la precaria situación
Transcurren mas de 6,570 días y, los venezolanos siguen viviendo en condiciones precarias en el país que tiene las reservas de petróleo más grande del mundo, del que tanto pregonaron en la dictadura chavista, que su petróleo no lo entregarían a nadie y, al final, son ellos mismos (el chavismo), los que terminaron entregándolo a los yanquis!.Con una tentatoria cantidad de más de 303 millones de reserva de barriles de petróleo crudo, y que frente a Arabia Saudita con 267 millones; Irán con 208 millones;Canadá con 163 millones;Iraq con 145 millones,Kuwait con 105 millones; Rusia con 80 millones y USA con 55 millones, es suficiente que Estados Unidos haya hecho un pacto de esa naturaleza.
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Negociando la riqueza petrolera
Ese discurso, como emblema político del petróleo venezolano, lo repitieron siempre. Y, ahora, la pregunta es por qué el mismo chavismo termina negociando la riqueza petrolera de su país con el imperio “gringo”?, realizando convenios y buscando entendimiento con la misma potencia
norteamericana?.
Tanto vociferó la dictadura chavista, que la oposición termina teniendo la razón, porque más tarde esta dictadura que inició Chavez, usó ese discurso por décadas para violar los derechos humanos, obligando a más de 8 millones de venezolanos salir de su país, hoy en la diáspora y, aún, con presos en la cárcel Helicoide, pero obedeciendo el guión estadounidense, del que no ha podido ni podrá desprenderse la representante encargada de la dictadura Delcy Rodríguez y sus vándalos, en el que no asomaron la cabeza los comunistas en el momento que incursionó Trump su territorio y se llevó a Maduro a EE.UU., cumpliéndole el deseo al dictador que pregonaba ¡“vengan por mí.” y, lo complacieron!.
Acuerdos y convenios
Es real, que Venezuela necesita relaciones con inversionistas y acuerdos internacionales; porque eso en política exterior se determina en acuerdos y convenios. Lo que está en juego es el convenio y su alcance, para el retorno de la democracia venezolana; Y ese acuerdo determinaría dos aspectos fundamentales en Venezuela: la transición con el poder dictatorial, que pasó de moda o, convocar inmediatamente al pueblo venezolano a elecciones libres y democráticas, pero saneando el CNE, la injusta justicia del Poder Judicial, su Asamblea Nacional y el Poder Ejecutivo tomado con el comprobado fraude electoral fraguado por el CNE, de propiedad de la dictadura chavista.
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Cómo sostendrá la balanza Maria Corina
Ahora, el juego político entre Trump y Rodríguez, está en de qué manera sostendrá la balanza María Corina Machado, que tiene un peso de contenido incierto, como usuaria y líder que tanto reclama la democracia para su país; cómo saber hasta cuánto conoce esta líder de Trump, que hasta le “obsequió” el premio Nobel de la Paz, a título de qué?.
O, fue una estrategia mal calculada de Machado, para acercársele al mandatario estadounidense de esta forma?. Interrogantes que son sospechosas estas dudosas jugadas; y, lo cierto, es que el único que carga este sobrepeso en su balanza democrática es el pueblo venezolano, que tiene parte de su población migrando en varios países del mundo, considerándose los riesgos de deportación de los que residen en EE.UU., con la suspensión también de su TPS.
No a interes del pueblo
Este acuerdo político entre Trump y Rodríguez, se dirige no a un interés común de los venezolanos, porque no asoma esta radiografía con transparencia que hacen los expertos y analistas políticos; porque existe una sola señal, que la sacada de Maduro del poder, son intereses comerciales estadounidenses; más no por la democracia de ese país.
Y, si estamos con criterio equivocado, responda el gobierno estadounidense a la comunidad internacional, que si la presencia militar norteamericana, repetimos, fue para recuperar la democracia perdida en Venezuela o para negociar el petróleo cuyo dueño es el pueblo venezolano?.