Washington.- El Gobierno de los Estados Unidos está preparando una medida sin precedentes que busca cancelar las visas de negocios y turismo de miles de extranjeros que solicitaron asilo tras ingresar al territorio norteamericano.
A través de varios medios de comunicación se conoció que esta iniciativa marca un endurecimiento significativo en las políticas migratorias de la actual administración, apuntando directamente a quienes intentan cambiar su estatus migratorio tras cruzar la frontera.
FOX NEWS: This would potentially be the biggest mass visa revocation in United States history. pic.twitter.com/tomj1UOpKT
— Department of State (@StateDept) August 25, 2026
La ejecución de esta nueva directriz fue ratificada por Tommy Piggott, portavoz del Departamento de Estado. En comunicaciones oficiales, el funcionario confirmó que se está trabajando coordinadamente con el Departamento de Seguridad Nacional para identificar y revocar los permisos de aquellos individuos que ingresaron bajo la premisa de ser visitantes temporales, pero que ahora buscan residir en el país de forma permanente.
Por otro lado, trascendió que desde la perspectiva del gobierno estadounidense, utilizar un permiso temporal con una intención distinta a la declarada originalmente constituye una grave infracción.
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Se enfocan en diversos visados
En este sentido, las autoridades competentes advierten de manera categórica que obtener una visa de no inmigrante para luego pedir asilo es considerado un fraude, lo cual otorga la base legal y el motivo principal para la anulación inmediata de dicho documento de viaje.
🇺🇸🚨 EE. UU.: preparan revocación masiva de hasta 200.000 visas B1/B2
La administración de Donald Trump prepara una medida que podría convertirse en la mayor revocación masiva de visas en la historia de Estados Unidos: hasta 200.000 visas B1/B2, correspondientes a negocios y… pic.twitter.com/4VRbGTWXUW— Maibort Petit (@maibortpetit) August 25, 2026
De la misma manera, indicaron que esta estricta medida se enfoca específicamente en los visados tipo B1, destinados a negocios, y B2, expedidos para turismo. Bajo los lineamientos impulsados por la Administración de Donald Trump, el mensaje oficial reitera con firmeza que poseer una visa estadounidense es un privilegio y no un derecho, recordando que la emisión de estos permisos exige el claro entendimiento y compromiso de retornar al país de origen.
Por último, de acuerdo con datos revelados recientemente, el plan afectaría a unos 200.000 extranjeros que iniciaron o están en trámites de asilo desde el año 2016, convirtiéndose así en la mayor campaña de revocación de permisos de ingreso en toda la historia de Estados Unidos.
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