Austin.- El gobernador de Texas, Greg Abbott, ordenó una revisión exhaustiva de todas las subvenciones estatales asignadas a los operadores aeroportuarios, incluidos el Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth (DFW) y el Aeropuerto Intercontinental George Bush (IAH) de Houston.
En un comunicado publicado en sus redes sociales, indicaron que la medida contempla la posible revocación de fondos activos y la denegación de futuros aportes estatales tras calificar la instalación de áreas exclusivas de rezo y ablución como una presunta discriminación religiosa en recintos de propiedad gubernamental.
Government-owned airports cannot favor one religion over all others.
DFW plans to install Islamic wudu washing facilities are illegal. I've directed a review of all state grants to both airports for possible revocation, and referred DFW & IAH to USDOT for investigation.
Texas… pic.twitter.com/XY58WAKJ8N
— Greg Abbott (@GregAbbott_TX) August 14, 2026
La controversia se originó a partir de los planes del aeropuerto DFW para construir instalaciones destinadas al ritual de lavado islámico (wudu), mientras que la terminal IAH de Houston ya tiene en funcionamiento un área de ablución conectada a una sala de oración.
Frente a este escenario, el mandatario texano sostuvo que los recintos públicos financiados con recursos de los contribuyentes tienen prohibido por mandato constitucional otorgar trato preferencial a un determinado grupo de fe sobre los demás.
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Auditoría financiera ante el Departamento de Transporte
Por otro lado, paralelamente a la auditoría financiera estatal, Abbott remitió formalmente a DFW e IAH ante el Departamento de Transporte de los Estados Unidos (USDOT).
Mediante una misiva dirigida al secretario de Transporte, Sean Duffy, el gobernador exigió que tanto esa dependencia como la Administración Federal de Aviación (FAA) inicien una investigación inmediata para evaluar las áreas religiosas de ambas terminales y apliquen las medidas correctivas correspondientes.
Por último, argumentó que estas instalaciones aparentan estar diseñadas para otorgar un trato diferenciado a un sector específico de la población basado en su credo, lo cual calificó de ilegal. Abbott enfatizó que las constituciones federal y estatal prohíben al gobierno promover este tipo de distinciones, recordando que así como la administración pública no puede priorizar lo secular sobre lo sagrado, tampoco puede favorecer una doctrina religiosa por encima de las restantes.
El Gobierno de Texas recordó que cualquier entidad que acepte subvenciones estatales debe certificar el cumplimiento irrestricto de las leyes antidiscriminatorias vigentes. La evaluación de los convenios financieros comenzará de forma inmediata, mientras las autoridades estatales esperan la respuesta formal de las autoridades federales de aviación y transporte sobre el estatus normativo de ambas terminales aéreas.
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