Washington.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump firmó una orden ejecutiva para aumentar temporalmente la importación de recortes de carne magra sin aranceles por encima de la cuota, con el objetivo de garantizar precios accesibles para los consumidores estadounidenses.
En un comunicado de la Casa Blanca, se indicó que esta medida busca aliviar los actuales desafíos de suministro en el país, incluyendo salvaguardias clave para maximizar el ahorro económico sin descuidar la protección de los ganaderos nacionales frente a la competencia extranjera ni su capacidad de crecimiento.
Explicaron que la expansión de esta cuota comercial cuenta con limitaciones estrictas, ya que solo estará vigente durante 90 días a partir del 1 de septiembre de 2026 y permitirá un máximo de 100.000 toneladas mensuales. Este volumen, que representa una pequeña fracción frente a los más de 11 millones de toneladas de producción nacional proyectadas por el USDA para 2026, se aplicará exclusivamente a recortes magros destinados a mezclarse con carne local para producir carne molida, fomentando un descuento del 25% respecto al precio de importación actual.
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De la misma manera, las autoridades explicaron que esta decisión responde a una serie de factores que han presionado a la baja el tamaño del rebaño nacional, por lo que el Departamento de Agricultura prevé que la producción estadounidense de carne de res caiga aproximadamente un 4% respecto a los niveles de 2025.
Detallaron que entre las causas principales de esta crisis se encuentran las necesarias restricciones sanitarias a las importaciones vivas desde México para frenar el gusano barrenador del Nuevo Mundo, además de las graves sequías y los incendios forestales continuos que han reducido drásticamente la disponibilidad de forraje en las zonas ganaderas.
EE.UU. el mayor consumidor de carne
Por otro lado, el comunicado oficial señala directamente a la administración de Joe Biden por provocar una de las crisis de suministro más severas en décadas, argumentando que dejó los rebaños de ganado nacional en su nivel más bajo de los últimos 75 años debido a políticas climáticas radicales y altos costos inflacionarios.
En contraste, el gobierno actual asegura que sus esfuerzos para reconstruir la industria están dando frutos, logrando que el número de cabezas de ganado aumente por primera vez desde 2018 y que los ganaderos estén reteniendo novillas a tasas más altas.
Por último, destacaron que al ser Estados Unidos el mayor consumidor de carne de res por volumen en el mundo, esta acción temporal incrementará el suministro en un 10% sobre las proyecciones actuales para brindar un alivio económico directo a las familias estadounidenses.
La Casa Blanca enfatizó que esta importación estratégica solo competirá con el mercado de vacas de descarte y no afectará significativamente al mercado de ganado cebado, ayudando a compensar de manera parcial las pérdidas generadas por el necesario cierre de los puertos del sur.
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