During today’s Third Quarter Public Safety Briefing, Chief Patterson addressed the recent allegations of misconduct involving several CMPD officers. We want to reiterate our commitment to accountability, transparency, and the standards our community deserves.
All officers involved were cited for termination, and three have resigned to date. The remaining cases will go before the Civil Service Board, which has the sole authority to terminate sworn members of the department.
CMPD has reviewed the officers’ body-worn camera footage, examined traffic-stop data, and checked for records of external complaints. At this time, these reviews have not identified evidence of related misconduct. Chief Patterson has also asked our federal partners to examine the case for potential civil rights violations. Additionally, CMPD will pursue revocation of the officers’ North Carolina law enforcement certifications through the state, which could prevent them from serving as law enforcement officers in the future.
Maintaining public trust requires more than words. It requires us to investigate thoroughly, be candid about what we find, share what we can within the law, and take meaningful action. That is our responsibility to this community, and it is one we take seriously.
We also recognize how unfortunate it is that the actions of a few individuals have cast a shadow over the exceptional work performed every day by the more than 1,600 officers who serve this community with honor and integrity every day. Their dedication should not be overshadowed by the misconduct of others. Protecting this department’s integrity means confronting misconduct directly, holding people accountable, and addressing these matters openly.
The actions of a few must not define this department. We remain committed to upholding the standards our community expects and deserves and earning Charlotte’s trust through our actions every day.
— CMPD News (@CMPD) October 15, 2026
La jefa del CMPD, Estella Patterson, confirmó las salidas durante una conferencia de prensa el jueves 15 de octubre. La funcionaria calificó el caso como profundamente preocupante y reafirmó el compromiso del departamento con la transparencia, la rendición de cuentas y el cumplimiento de los estándares profesionales.
La NAACP exige conocer los nombres de los agentes
El viernes 16 de octubre, la sección de Charlotte-Mecklenburg de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) reclamó que la policía identifique públicamente a los seis oficiales señalados por los mensajes.
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Representantes de la organización y líderes comunitarios consideran que conocer sus identidades resulta fundamental para determinar si los agentes discriminaron injustamente a residentes negros. El reclamo también aumenta la presión pública sobre el departamento para que explique el alcance de la investigación y las medidas que adoptará.
La controversia involucra mensajes con referencias racistas, sexuales y religiosas que, según las denuncias, apuntaban contra residentes negros de Charlotte.
El departamento defiende su investigación
En su comunicación oficial, el CMPD informó que notificó a los seis agentes sobre su posible despido. Tres presentaron sus renuncias, mientras que los otros tres deberán comparecer ante la Junta de Servicio Civil, el organismo que tiene la autoridad exclusiva para separar de sus cargos a los oficiales juramentados.
El departamento también revisó grabaciones de cámaras corporales, datos de controles de tránsito y registros de denuncias externas. Según la policía, hasta el momento estas verificaciones no detectaron pruebas de conductas indebidas relacionadas con esos procedimientos.
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Además, Patterson solicitó la colaboración de socios federales para examinar posibles violaciones de derechos civiles. El CMPD también buscará que las autoridades estatales revoquen las certificaciones policiales de los involucrados, una medida que podría impedirles ejercer nuevamente como agentes en Carolina del Norte.
La confianza pública, en el centro de la polémica
La jefatura reconoció que el comportamiento de unos pocos oficiales afecta la imagen de los más de 1.600 agentes que integran el departamento. Patterson sostuvo que la institución debe investigar las denuncias, comunicar sus hallazgos dentro de los límites legales y exigir responsabilidades.
Mientras avanzan los procedimientos disciplinarios, la NAACP mantiene su reclamo de transparencia y respuestas concretas para la comunidad.