Charlotte, NC.- Las autoridades de Charlotte-Mecklenburg y especialistas del Hospital Infantil Levine lanzaron una campaña de concientización tras detectar un preocupante incremento en los accidentes relacionados con bicicletas eléctricas, patinetas eléctricas y motocicletas eléctricas. Los datos recopilados entre 2024 y 2025 muestran un fuerte aumento en las lesiones, especialmente entre niños y adolescentes, lo que llevó a médicos y policías a reforzar el llamado al uso responsable de estos vehículos.
"There are a lot of reports of rising e-motor, e-bike and e-scooter accidents. And actually, some of the data that is coming out is showing that up to 50% of these injuries happened solely in kids. In our emergency department between 2024 and 2025 we actually saw a tripling of… pic.twitter.com/tO3ovTMVos
— CMPD News (@CMPD) August 5, 2026
El doctor Magill, especialista del Levine Children’s Hospital, explicó que el crecimiento de los accidentes preocupa al personal médico debido al número de pacientes que llegan a las salas de emergencia.
«Hay muchos informes sobre el aumento de accidentes con motores eléctricos, bicicletas eléctricas y patinetas eléctricas. Algunos de los datos muestran que hasta el 50% de estas lesiones ocurrieron únicamente en niños. En nuestro departamento de emergencias entre 2024 y 2025 vimos triplicarse el número de lesiones que estamos atendiendo», señaló el especialista.
La campaña también incluye la participación del oficial Helms, de Central Division del Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg (CMPD), quien advirtió sobre el comportamiento imprudente que observan con frecuencia en las calles de la ciudad.
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Las autoridades señalaron que muchos menores circulan a alta velocidad entre vehículos, ignoran las señales de tránsito y utilizan estos equipos en lugares donde su operación representa un riesgo tanto para ellos como para otros conductores y peatones.
El CMPD recordó que estos dispositivos no constituyen juguetes. Su potencia exige entrenamiento, conocimiento de las normas de tránsito, supervisión de un adulto y el uso permanente de equipo de protección.
Los registros hospitalarios reflejan una tendencia que preocupa a los especialistas. Entre 2024 y 2025, las salas de emergencia locales atendieron tres veces más pacientes lesionados en accidentes relacionados con bicicletas y patinetas eléctricas. Además, aproximadamente la mitad de esos casos correspondió a niños y adolescentes.
Los médicos también indicaron que una gran cantidad de los menores lesionados llegó al hospital sin casco, después de conducir a exceso de velocidad o realizar maniobras peligrosas entre el tráfico.
Las autoridades aprovecharon la campaña para recordar la normativa vigente en Carolina del Norte. Las bicicletas eléctricas pueden alcanzar velocidades de hasta 20 millas por hora (32 kilómetros por hora) y no requieren licencia de conducir, aunque los menores de 16 años deben utilizar casco de manera obligatoria.
En el caso de los patinetas eléctricas, las reglas pueden variar según cada municipio, pero todos sus conductores deben respetar las señales de tránsito y tienen prohibido circular por autopistas.
Las motocicletas eléctricas capaces de superar las 20 millas por hora reciben un tratamiento legal diferente. Los menores de 16 años no pueden conducirlas. Además, estos vehículos requieren registro ante el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV), licencia de conducir vigente y seguro obligatorio.
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El CMPD advirtió que muchos padres adquieren vehículos comercializados como bicicletas eléctricas cuando, en realidad, se asemejan a motocicletas ligeras que alcanzan velocidades comparables a las de una carretera. Esa diferencia puede colocar a un menor sin experiencia frente a un riesgo considerable.
Las autoridades también recordaron que los padres pueden enfrentar importantes consecuencias legales si permiten que un menor conduzca uno de estos vehículos de forma ilegal.
La legislación de Carolina del Norte contempla responsabilidad civil para los padres cuando la conducta de un hijo menor provoca daños materiales o lesiones a terceros. Además, una demanda por supervisión negligente puede obligarlos a asumir elevados costos médicos y de indemnización si un menor ocasiona un accidente con un vehículo que no podía conducir legalmente.
En el ámbito penal, los padres también podrían enfrentar cargos por contribuir a la delincuencia de un menor cuando permitan la violación de las leyes de tránsito. A ello se suman multas relacionadas con la falta de licencia, registro o seguro obligatorio, así como la posible incautación inmediata del vehículo por parte del CMPD.
Finalmente, tanto el Hospital Infantil Levine como el Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg instaron a las familias a informarse antes de comprar este tipo de vehículos, verificar sus características técnicas, respetar la edad mínima permitida y exigir siempre el uso de casco y demás elementos de protección. Ambos organismos coincidieron en que muchas de las lesiones registradas durante el último año pudieron evitarse mediante supervisión, educación vial y una conducción responsable.