Washington.- El Equipo de Tarea sobre Transparencia Gubernamental de la Casa Blanca hizo pública una hoja informativa aprobada por los directores del ODNI, NSA, CIA y DHS, tras la decisión del presidente Donald J. Trump de desclasificar expedientes clave de la Comunidad de Inteligencia de los Estados Unidos.
En un comunicado, indicaron que los informes revelan oficialmente que la República Popular China y sus agentes interceptaron, compraron o hackearon los datos de registro electoral de hasta 220 millones de estadounidenses, abarcando información confidencial no disponible para el público.
Afectó el registró de votantes el conteo entre otros
La documentación difundida fija además la definición oficial de «Interferencia Electoral» empleada por los servicios de inteligencia norteamericanos. Las agencias la enmarcan como una subdivisión de la influencia extranjera destinada a vulnerar de forma directa los aspectos técnicos e infraestructura de los comicios, afectando fases críticas como el registro de votantes, la emisión y conteo de sufragios, y la transmisión de resultados finales.
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En este sentido, los organismos de seguridad alertaron sobre los graves riesgos operativos que representa la posesión de este volumen de información en manos de una potencia extranjera.
Detallaron que entre las amenazas identificadas destaca la posible alteración de los padrones electorales para bloquear el voto de ciudadanos o grupos específicos, forzando el uso de boletas provisionales y generando demoras masivas durante la jornada electoral.
Adicionalmente, la Inteligencia advierte sobre el uso de estos archivos para personalizar campañas cibernéticas de manipulación e influencia dirigidas. Al combinar datos no públicos con registros comerciales, los adversarios extranjeros obtienen la capacidad de perfilar votantes y diseñar operaciones orientadas a alterar la preferencia de los electores o erosionar la confianza en las instituciones democráticas.
Por último, como antecedente directo del caso, las agencias confirmaron que ya en 2022 se detectó a un actor cibernético de Explotación de Redes Informáticas (CNE) vinculado a China obteniendo datos de registro en portales comerciales. El rastreo e identificación de estas intrusiones permitió consolidar el expediente de ciberespionaje que hoy sale a la luz pública.
La Casa Blanca confirmó que los datos desclasificados fueron coordinados y validados de forma conjunta por el ODNI, DHS, CIA, NSA y el FBI. Esta información respaldó de manera oficial el reciente discurso pronunciado por el presidente Trump sobre la interferencia electoral china, consolidando la postura del gobierno federal frente a las amenazas cibernéticas externas.
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