Lo que comenzó como un diagnóstico médico terminó convirtiéndose en un giro radical de vida para Javier Muñoz Mena, un nicaragüense de 37 años que emigró a Estados Unidos tras enfrentar una emergencia de salud que casi le cuesta la vida.
Javier fue diagnosticado en 2021 con la enfermedad de Crohn, una patología inflamatoria intestinal crónica, mientras vivía en Costa Rica, donde trabajaba como enfermero. Aunque inició tratamiento, en 2023 sufrió una grave complicación que lo llevó de emergencia al quirófano.
Los médicos tuvieron que practicarle una colectomía; extirpación del colon, y posteriormente una ileostomía, procedimiento que implica el uso de una bolsa adherida al abdomen para poder evacuar.
«Gracias a Dios pude sobrevivir. Estuve en coma durante siete días», relató.
Tras la cirugía, perdió 49 kilos. Adaptarse a su nueva condición física y emocional fue uno de los procesos más difíciles de su vida.
Migrar para reconstruirse
Tres meses después de la intervención quirúrgica, fue aceptado como refugiado en Estados Unidos y se estableció en Carolina del Norte.
Como muchos inmigrantes, comenzó desde cero: trabajando en limpieza, estudiando inglés y enfrentando solo el proceso de adaptación.
Javier asegura que el estrés y los malos hábitos alimenticios influyeron en el deterioro de su salud. Sin embargo, considera que sobrevivir fue una segunda oportunidad.
Disciplina y transformación
Decidió retomar el ejercicio como parte de su recuperación física y mental. Con disciplina, educación nutricional y constancia, logró recuperar peso y masa muscular.
Hoy participa en el concurso Mr. Health & Fitness, donde actualmente ocupa el primer lugar en su grupo gracias a las votaciones que pueden realizarse cada 24 horas.

El premio en efectivo sería de gran ayuda, especialmente porque recientemente se sometió a una nueva intervención quirúrgica que marca otra etapa en su proceso de recuperación. Debido al procedimiento, no se encuentra trabajando temporalmente.
Un mensaje de resiliencia
A sus 37 años, Javier afirma que su mayor aprendizaje ha sido valorar la vida.
«Querer es poder. Los cambios son difíciles, pero si son para bien, se puede», expresó.
Su historia refleja una realidad que viven muchos migrantes: salir de su país no solo en busca de oportunidades económicas, sino también para preservar su salud y reconstruir su futuro.
Me despido hasta la próxima historia.