Iredell, NC.- Un incidente ocurrido en un vecindario del condado Iredell encendió las alarmas sobre el uso de armas de fuego y las reacciones ante situaciones confusas durante la noche. Un menor resultó herido de bala mientras participaba en una broma junto a otros adolescentes, lo que derivó en una investigación criminal y en el arresto de un residente de la zona, acusado de disparar contra un vehículo ocupado.
Agentes de la Oficina del Sheriff del Condado Iredell realizaban una parada de tráfico en la autopista Taylorsville cuando escucharon varios disparos provenientes de un sector residencial cercano. De inmediato, los oficiales se dirigieron hacia el área para ubicar el origen de los tiros. En paralelo, el centro de comunicaciones de emergencia del condado recibió una llamada al 911 que alertó sobre una persona herida por arma de fuego en Castle Pines Drive, dentro del mismo vecindario.
Al llegar al lugar, los agentes localizaron un vehículo detenido en la vía con las puertas abiertas, cristales rotos sobre el asfalto y varios impactos de bala visibles en la carrocería. A pocos metros, en un campo cercano, los oficiales encontraron a cinco menores. Uno de ellos permanecía en el suelo con una herida de bala en la pierna.
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Personal de emergencias médicas del condado acudió a la escena y trasladó al menor herido al Hospital Bautista Wake Forest, donde recibió atención médica de urgencia. Las autoridades informaron que el adolescente permanecía hospitalizado mientras los médicos atendían las lesiones provocadas por el disparo.
Durante las primeras entrevistas, los investigadores conocieron que los menores recorrían el vecindario cuando una persona desconocida abrió fuego contra su vehículo. Una de las balas ingresó al automóvil e impactó directamente al pasajero herido. Ante la gravedad del hecho, detectives y peritos de la escena del crimen iniciaron una investigación exhaustiva que incluyó la recolección de pruebas físicas y el análisis de grabaciones de cámaras de seguridad de viviendas cercanas.
En el transcurso de la investigación, un hombre se presentó ante los agentes y se identificó como el autor de los disparos. Craig Steven Mason, residente de Staffordshire Drive, explicó que dormía en su vivienda cuando escuchó ruidos fuertes provenientes de casas vecinas. Según su declaración, tomó una pistola y salió al exterior para investigar. Mason afirmó que observó un vehículo circulando sin luces encendidas y decidió disparar en varias ocasiones mientras el automóvil avanzaba por la calle. Los investigadores confirmaron que el vehículo recibió al menos cuatro impactos de bala.
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Las pesquisas posteriores permitieron establecer que los menores participaban en una broma conocida como “ding-dong ditch”, que consiste en tocar timbres o puertas y huir. Los detectives aclararon que los adolescentes no se acercaron a la vivienda de Mason, sino a otras casas del vecindario.
Con base en las pruebas reunidas, las autoridades solicitaron órdenes de arresto contra Mason por cargos que incluyeron agresión con arma mortal con intención de matar, múltiples cargos de agresión con arma mortal y descarga de un arma contra un vehículo ocupado con resultado de lesiones corporales graves. Mason quedó bajo custodia y aguardó su comparecencia ante un juez, mientras la investigación continuó abierta y las autoridades no descartaron nuevos cargos. El incidente ocurrió el sábado 3 de enero de 2026.