Washington.- La National Wildlife Federation (NWF) y sus 52 afiliadas lanzaron un firme llamado a los legisladores federales y estatales para priorizar el fortalecimiento de las instituciones democráticas y el acceso al voto.
A través de una resolución oficial, la organización destacó que la participación ciudadana en elecciones y procesos de política pública es el motor indispensable para una «política de conservación sólida».
Según la NWF, la protección de la vida silvestre y el entorno natural solo es posible cuando el sistema democrático permite que la voz de las comunidades guíe las decisiones de sus líderes.
La democracia como base de las leyes ambientales
Al respecto, Karla Raettig, directora de defensa de la NWF, recordó que hitos históricos como la Ley de Especies en Peligro de Extinción y la Ley de Agua Limpia fueron posibles gracias a la relación directa entre el público y los tomadores de decisiones.
Ver más: Melania Trump lidera cumbre global de tecnología y educación
Raettig instó a los políticos a abandonar cualquier proyecto que busque restringir el acceso de los votantes elegibles. «Los legisladores deberían centrarse en reforzar las instituciones y el financiamiento necesario para recuperar la vida silvestre, abordar el cambio climático y proteger a las comunidades, en lugar de poner barreras a la participación cívica», enfatizó la directiva.
Por otro lado, desde una perspectiva regional, Michael Washburn, de la Kentucky Waterways Alliance, señaló que la salud de los ríos y arroyos es inseparable de la salud democrática. Washburn advirtió que dificultar la participación electoral no solo debilita la vida cívica, sino que reduce drásticamente la capacidad de la población para cuidar los ecosistemas de los que dependen.
«La conservación ambiental es, en esencia, un acto democrático», afirmó, subrayando que las políticas que garantizan agua limpia existen porque las personas han podido influir activamente en las decisiones que moldean su hogar.
En este sentido, la Federación de Conservación de Misuri reafirmó que todos los estadounidenses merecen una voz significativa en la gestión de las tierras y recursos naturales de la nación.
Por último, la organización puntualizó que el aire puro y los suelos saludables dependen de políticas públicas moldeadas por una ciudadanía activa. Al existir barreras entre el ciudadano y las urnas, se pone en riesgo no solo la democracia, sino también el legado de tradiciones al aire libre y la protección de los recursos naturales que definen a los Estados Unidos, los cuales han sido guiados históricamente por la voluntad popular.
Video: Más de 1.7 millones de autos en NC tienen recalls pendientes