Charlotte, NC.- 417.9 mil millones de dólares al año marcan el impacto económico de las enfermedades cardíacas en Estados Unidos. Esa cifra, que incluye gastos médicos, medicamentos y pérdida de productividad, refleja solo una parte de una realidad mucho más profunda. Detrás de los números existen historias personales que cobran especial relevancia en febrero, cuando el país conmemora el Mes del Corazón y promueve la prevención y el cuidado de la salud cardiovascular.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las enfermedades del corazón encabezan las causas de muerte en Estados Unidos. Muchas personas no identifican síntomas a tiempo, lo que agrava diagnósticos y tratamientos. En comunidades hispanas de Carolina del Norte, esta realidad impulsa a familias a buscar apoyo colectivo y a generar conciencia a través de plataformas solidarias como GoFundMe.
Lee también: GoFundMe apoya a familias hispanas en las Carolinas a inicios de 2026
Una de esas historias pertenece a Karina Nieves, una joven de 30 años que convive desde su nacimiento con Tetralogía de Fallot, una cardiopatía congénita compleja que afecta la estructura y la circulación del corazón. En los últimos meses, estudios médicos realizados antes de una cirugía por nódulos cancerosos revelaron un deterioro significativo de su condición cardíaca. Los especialistas detectaron una falla severa en el ventrículo derecho y problemas en la circulación sanguínea.
Tras múltiples evaluaciones y consultas entre cardiólogos y otros especialistas, el equipo médico definió la necesidad de una cirugía de corazón abierto. El procedimiento incluye la corrección de la válvula dañada, la mejora del flujo sanguíneo y la colocación de un anillo que permitirá, en el futuro, tratamientos menos invasivos mediante cateterismo. Durante este proceso, Karina dejó de trabajar y su esposo asumió la totalidad de los gastos médicos y del hogar, una carga económica que superó las posibilidades de la familia. Puede ayudar aquí.
Otra historia refleja el impacto repentino de un evento cardíaco. El 6 de diciembre, un padre de familia sufrió un paro cardíaco que privó a su cerebro de oxígeno durante más de cinco minutos. Su familia atravesó semanas de incertidumbre extrema, con diagnósticos reservados y escenarios críticos. Contra todo pronóstico, el paciente mostró avances significativos: respira con mínima asistencia, mueve extremidades y reconoce a sus seres queridos. Ahora, la familia se prepara para continuar la recuperación en casa, un proceso que requiere equipos médicos, terapias especializadas y medicamentos constantes. Si desea ayudar entre acá.
Lee también: GoFundMe: Condados en NC entre los más generosos de EE. UU. en 2025
Un tercer caso corresponde a Carlos Daniel Rivetti Páez, diagnosticado con cardiopatía isquémica crónica no revascularizada, enfermedad arterial coronaria de tres vasos, compromiso del tronco de la coronaria izquierda e hipertensión arterial. Los médicos indicaron con urgencia una cirugía de bypass coronario para mejorar su calidad de vida y prolongar su expectativa vital. Los altos costos del procedimiento llevaron a su familia a solicitar apoyo solidario. Ayude aquí.
Estas historias muestran que el Mes del Corazón no solo invita a la prevención, sino también a la empatía. En cada diagnóstico existe una lucha diaria que combina ciencia, resiliencia y apoyo comunitario. Las cifras alertan; los testimonios conmueven y recuerdan que cuidar el corazón también significa acompañar a quienes enfrentan estas batallas.