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Columbus – EEUU.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) procedió a deportar a un inmigrante mauritano, que tenía dos décadas viviendo en Estados Unidos.

 

Goura Ndiaye migró de su país en 1999, luego de perder su nacionalidad, a causa de su color de piel. Aunque llegó a suelo estadounidense a través de medios legales, su visa expiró y, aún así, el hombre decidió permanecer en territorio norteamericano.

 

Esa fue la razón por la que terminó detenido en un centro para migrantes. Según su abogada, en aquel recinto, el indocumentado permaneció en condiciones poco adecuadas para cualquier ser humano.

 

Ndiaye, quien suele padecer intensos dolores y tiene dificultad para moverse, debía someterse a una operación para reparar problemas en su cadera. Pese a ello, fue colocado en un avión, de vuelta a su país de origen, el pasado martes.

 

A partir de ese momento, su futuro empezó a ser incierto, pues muchas de las personas que son repatriadas a Mauritania terminan siendo víctimas de tortura.