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Madrid – España.- Otro famoso en el ojo del huracán. El tenor Plácido Domingo ha sido acusado de acoso sexual por nueve mujeres, ocho cantantes y una bailarina, cuando estaban en el inicio de sus carreras.

La mayoría de las nueve mujeres eran jóvenes que aseguran que sus carreras pudieron afectarse debido a los episodios con Domingo.

Relataron que el tenor les llamaba con insistencia en las noches e insistía en que se citaran en privado para tomar una copa o una comida, en un hotel o apartamento para ofrecerles consejos profesionales.

Domingo, de 78 años, uno de los hombres más poderos de la música clásica respondió que “es doloroso oír que he podido molestar a alguien», aunque cree que las denuncias y los hechos son “inexactos”.

Las denunciantes aseguraron a AP, la agencia de noticias que hizo públicas las acusaciones, que la actitud de Domingo era un secreto a voces en el mundo de la ópera.

“Que alguien te esté intentando coger de la mano durante una comida de negocios es raro, o que te ponga la mano en la rodilla”, describió una de las cantantes. “Siempre te estaba tocando de alguna forma, siempre besándote”.

Una mujer relató que el tener metió su mano bajo la fada de ella y otras tres aseguran que las besó a la fuerza.

Además de las nueve mujeres que acusan a Domingo de acoso sexual, hay otra media decena de que asegura que el músico les hizo proposiciones incómodas. Una narró que le invitaba a salir insistentemente después de haberla contrato para una serie de conciertos.

El tenor se ha defendido de las acusaciones que datan de hasta 30 años. “Creía que todas mis interacciones y relaciones siempre eran bienvenidas y consensuadas. Las personas que me conocen o que han trabajado conmigo saben que no soy alguien que intencionalmente dañaría, ofendería o avergonzaría a nadie”.

“Reconocemos que las reglas y estándares por los cuales somos, y debemos ser, medidos hoy son muy diferentes de lo que eran en el pasado. Tengo la suerte y el privilegio de haber tenido una carrera de más de 50 años en la ópera y me mantendré en los más altos estándares”, escribió en un comunicado.

Una de la mujeres relató que se acostó con Domingo dos veces, una de ellas en el hotel Biltmore de Los Ángeles, que está a cuatro manzanas de la sede de la ópera de la ciudad. Cuando Domingo se fue, le dejó 10 dólares diciendo: “No quiero que te sientas como una prostituta, pero tampoco quiero que tengas que pagar por aparcar”.

La única de las denunciantes que dio su nombre es Patricia Wulf. Las demás temen represalias porque todavía se mantienen en el medio artístico.

Ninguna mostró a AP documentación que sustentara sus acusaciones pero una treintena de personas que trabajó cerca de Domingo dio fe de su conducta inapropiada.