Detrás del lente de esta historia hay un inmigrante que emprendió como fotógrafo

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Carlos Soto, venezolano en Carolina del Norte

   Decidió emprender sin miedo y lo hizo en un país de grandes oportunidades, donde con esfuerzo y dedicación muchos sueños se hacen realidad. Es de Valencia, edo.  Carabobo, y después de abrir huecos para una empresa dedicada al área de plomería, ahora utiliza su cámara para capturar momentos y poses únicas. #MiVuelo les presenta a Carlos Soto.

   Emigró el 24 de octubre de 2016. En Venezuela su esposa trabajaba en el Tribunal de Justicia y terminó siendo una perseguida política. Además, les tocó vivir una situación de secuestro, por lo que la opción de irse del país tomaba fuerza.

   Carlos tenía una agencia de marketing de talentos y una distribuidora de cauchos y la situación país se hacía cada día más insostenible. Realidad que vivieron millones de venezolanos y tuvieron que salir de su tierra para buscar un futuro mejor.

   Al llegar a los Estados Unidos y al poder desempeñarse trabajando, lo que hizo de entrada fue cavar huecos en la tierra para una empresa de plomeros. Carlos tuvo un accidente laboral que hizo cambiarán muchas cosas, justo su esposa se encontraba embarazada y prácticamente se vio obligado a emprender y producir por su propia cuenta.

  Carlos dijo “siempre me pareció que era el país de las oportunidades y hoy lo ratifico”. Hace dos años logró emprender su compañía de marketing de contenido, ofreciendo servicios de creación de páginas web, redes sociales, fotografía, video y más.

  “Debemos emprender sin miedo”, dijo. Así lo hizo, se atrevió y hoy nos demuestra que es posible. Carlos tiene talento, comparte sus conocimientos y se muestra con gran entusiasmo de aprender cada día. Desde Carolina del Norte, deja en alto sus raíces y el tricolor venezolano. Carlos continúa adaptándose en este país, a su cultura, a su gente, pero con el panorama más claro que hace cuatro años.

   Así como dijiste en tu cuenta en Instagram “Si algo he aprendido con la vida es que no estamos en el lugar que estamos por casualidad”. No ha sido casualidad conocerte y poder contar tu historia, así que gracias y felicidades porque pudiste de nuevo hacer lo que te gusta fuera de tu tierra, eso es algo que muchos agradecemos y nos sentimos bendecidos. Sigue adelante, además tienes un motivo hermoso, la pequeña Leticia, esa princesa que es la mejor modelo de tus redes sociales @carlossotoph @carlossotomarketing @carlossotolive

Carlos y su familia. 

Me despido, hasta la próxima historia

Adriana Henríquez

@migrantesenvuelo