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California – Estados Unidos.- Tras 27 años de vivir en Estados Unidos, indocumentada, Doris Hernández Castro, logró conseguir su residencia permanente con la ayuda de su hija quien desde hace cinco años se unió a las fuerzas armadas, y  trabaja para la Marina.

Doris se siente emocionada tras lograr su cometido justo en el momento en que la administración del presidente Trump ha amenazado con eliminar el programa Parole in Place que protege de la deportación a los familiares indocumentados con miembros en las fuerzas armadas.

Alex Gálvez, quien es el abogado que ayudó a Doris a conseguir su residencia, explica que el Parole in Place (PIP), se encuentra en riesgo por decisiones de Donald Trump.

“La administración de Trump se quiere deshacer de todos los paroles, incluido el de los hijos en las fuerzas armadas para ayudar a sus papás a obtener un estatus migratorio. Su desaparición se cocina a fuego alto y se está trabajando internamente para ponerle fin”, dijo.

“Lo han querido disfrazar porque cuando uno piensa en el Parole, cree que estamos hablando solo del Estatus de Protección Temporal (TPS) y la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), pero ellos están hablando de todos los paroles, incluido el PIP”, puntualizó.

En 2013, el Departamento de Seguridad Nacional a petición del Departamento de Defensa emitió un memorando destinado a prevenir la deportación de esposas, padres y niños en servicio activo a través del Parole in Place para que sus familiares militares no estuvieran preocupados del estatus migratorio de ellos cuando estuvieran en una misión.

Durante dos años, Doris Hernández Castro, esperóMadre de milit la aprobación de su residencia, ella asegura que por su bien y el de su familia, el visto bueno no pudo llegar en mejor momento

“La tarjeta de residente permanente no pudo llegar en mejor momento, ante el miedo que han generado las políticas del presidente Trump que quiere detener y deportar inmigrantes sin papeles. No tienes idea del descanso y la tranquilidad que se siente ser residente”, manifestó la mujer.

Contenta de poder ayudar a su madre, se encuentra Joselyn Brenes, la hija militar de Doris.

“Conforme fui creciendo, me preocupe más por su situación migratoria. Ahora más, con las leyes cambiando tanto y un presidente que cada vez es más intenso”, dice Joselyn.