Rate this post

Brasilia – Brasil.- Luiz Inácio Lula da Silva no ha perdido tiempo. Un día después de ser dejado en libertad, el expresidente brasileño se presentó frente a miles de simpatizantes que, con júbilo, escucharon al otrora jefe de Estado.

 

El acto, que tuvo aires de campaña electoral, se desarrolló en las afueras del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos, la organización gremial que Lula da Silva alguna vez dirigió. De hecho, fue allí, en ese edificio de Sao Bernardo do Campo, donde el ex primer mandatario quemó sus primeros cartuchos como líder político.

 

“Vamos a pelear mucho. Pelear no es un día, luego descansar tres meses y luego volver. La lucha es todos los días”, dijo el exmandatario, quien, pese a tener 74 años, asegura gozar de la energía de un hombre de 30.

 

Lula da Silva, quien gobernó Brasil desde el 01 de enero de 2003 hasta el 01 de enero de 2011, aprovechó su presentación pública, la segunda desde su excarcelación, para arremeter contra su rival, el actual presidente Jair Bolsonaro.

 

“No podemos permitir que los militares acaben con este país… Este país, que era respetado en todo el mundo”, espetó Lula, en clara referencia a Bolsonaro, quien llegó a ser capitán del Ejército brasileño.

 

En su descarga, el exgobernante también mencionó a Sergio Moro, actual ministro de Justicia de Brasil. Fue durante su etapa como juez anticorrupción, cuando Moro envió a Lula da Silva a prisión, por delitos de corrupción y de lavado de dinero.

 

“No sé si se dieron cuenta ayer, en un acto fallido del discurso de Bolsonaro, (él) confesó que le debía las elecciones a Moro. De hecho, se las debe a Moro, se las debe a los jueces que me juzgaron”, aseguró el expresidente, de manera acusadora.

 

Tras permanecer 19 meses en los calabozos de la Policía Federal, en Curitiba, Luiz Inácio Lula da Silva fue liberado gracias a un fallo del Supremo Tribunal Federal. En una decisión dividida, esa corte dictaminó que ningún condenado puede ser colocado tras las rejas, hasta que se hayan agotado todos los recursos legales y exista una sentencia firme.

 

El cambio de normas jugó a favor del exjefe de Estado. Aunque la culpabilidad del exmandatario fue ratificada en segunda instancia, sus abogados presentaron un recurso ante el Supremo, en el que solicitan la anulación de todo el proceso en su contra. Ese trámite aún espera por respuesta.