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Washington – Estados Unidos.-  La polémica regla que modifica los criterios de “carga pública” para evitar que extranjeros permanezcan de forma legal en Estados Unidos comenzará a aplicarse el 15 de octubre, pero no todos los inmigrantes están familiarizados con los cambios.

Los beneficios migratorios, como Residencia Permanente y extensión de estancia en los Estados Unidos, estarán sometidos a las nuevas reglas, según los lineamientos de la Administración Trump.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) explica que un inmigrante será considerado como “carga pública” cuando reciba alguna ayuda social durante 12 meses en un período de tres años, lo cual lo descartaría de inmediato para vivir en Estados Unidos.

Incluso un agente migratorio está autorizado para definir si una persona que nunca ha vivido en el país norteamericano podría convertirse en una “carga pública”, por lo que también quedaría descalificado para optar a la residencia.

En caso de un inmigrante pedir la residencia y ésta ser negada por la regla de “carga pública”, el solicitante entra de inmediato en proceso de deportación aunque también podrá salir del país de forma voluntaria.

Para optar a la residencia el solicitante debe demostrar que tiene recursos propios suficientes para no ser una carga pública. En el caso de un hogar de dos personas el ingreso total mínimo debe superar los 58,800 dólares anuales, pero si el grupo familiar incluye una tercera persona, como un niño, el piso de ingresos sube a 60,500 dólares anuales.

El Gobierno afirmó que ninguna aplicación presentada antes del 15 de octubre de 2019 será revisada bajo la nueva regla.