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Washington – EEUU.- La Casa Blanca impidió, este miércoles, que los secretarios de Justicia y de Comercio, William Barr y Wilbur Ross, presentaran, ante el Comité de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes, documentos relacionados con la pregunta sobre ciudadanía que la administración Trump desea incluir en el censo del año 2020.

 

La decisión fue duramente criticada por Elijah Cummings, legislador demócrata por el estado de Maryland, quien calificó como “otro ejemplo de desafío” la actitud exhibida por el Ejecutivo estadounidense. “¿Qué se está ocultando?”, preguntó Cummings, quien preside el Comité de Supervisión.

 

Kellyanne Conway, asesora del presidente Donald Trump, salió al paso del cuestionamiento, asegurando que “no hay nada que ocultar”. La consejera recordó que es la justicia estadounidense la que tendrá la última palabra con respecto a la cuestión de la ciudadanía.

 

“Dejemos que la Corte Suprema, nuestro poder Judicial independiente, tome su decisión”, indicó Conway.

 

El gobierno federal de Estados Unidos desea aprovechar el censo poblacional de 2020 para preguntar a cada individuo cuál es su estatus legal.

 

Tanto el Partido Demócrata como organizaciones que protegen los derechos de las minorías han advertido que consultar esa información podría desestimular la participación de las comunidades que están constituidas por inmigrantes y que ello dejaría a miles de personas fuera del conteo.

 

En consecuencia, el censo reflejaría números irreales que afectarían, a su vez, la asignación de recursos para la seguridad, la salud y la educación.

 

Adicionalmente, un estudio realizado en 2015 concluyó que si las encuestas poblacionales incluyen apartados que indaguen sobre la cuestión de la ciudadanía, los resultados pueden ser empleados para reconfigurar los mapas electorales, de tal manera que se puede afectar el poder político de las comunidades latinas y de otros grupos minoritarios.