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Quito – Ecuador.   Luego de la detención de,  Julian Assange el fundador de WikiLeaks, quien vivió durante 7 años en la Embajada de Ecuador en Londres, para evitar ser capturado y extraditado a Suecia por un supuesto delito sexual, han salido a la luz comportamientos extraños en el detenido, que van desde no asearse hasta lanzar sus heces fecales por las paredes de la sede diplomática, durante su estadía.

Luego de su detención las autoridades ecuatorianas revelaron que Assange manifestó comportamientos irregulares y que fueron empeorando con los años. El líder de  WikiLeaks lanzaba heces a las paredes, patinaba en horas nocturnas, y escuchaba música con volúmen muy alto, mientras se paseaba sin ropa interior por las áreas comunes de la embajada.

El fundador de WikiLeaks recibió el apoyo del Gobierno de Rafael Correa, presidente de Ecuador en ese tiempo sin embargo Lenín Moreno, decidió retirarle el asilo por lo que fue capturado por las autoridades inglesas.

Assange también temía ser detenido por la justicia norteamericana,  que presentó cargos por “conspirar para cometer intromisión informática” con cientos de correos filtrados.

La imagen de Assange cuando salió de la embajada el día de su detención, impactó por su aspecto físico. El periodista australiano, de 47 años, lucía el pelo largo y una frondosa barba, una apariencia dejada que dejaba mucho que desear.

Un funcionario de la embajada reveló que la habitación del activista de 47 años se convirtió en  «territorio soberano dentro de un territorio soberano», al que nadie podía entrar, de allí emanaba un fuerte hedor, pues Assange nunca tomaba duchas y también sufría de un terrible problema dental.

Lenín Moreno también denunció que Assange lanzaba sus heces contra las paredes. «Este señor con sus heces fecales manchaba las paredes de la embajada», aseguró. Los miembros de la embajada también denunciaron que en repetidas ocasiones le pidieron que limpiara la suciedad de su gato «Quito» sin embargo siempre se negó.

El abogado de Assange, informó que la mascota de fue entregada a alguien cercano «Por lo menos el gato se salvó. Sí fue entregado, no sé si a un amigo pero ya salió de la embajada, posiblemente semanas antes», indicó Carlos Poveda.