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La frase célebre del expresidente de los Estados Unidos Barack Obama:”salgamos a votar y que nadie se quede en casa”, indudablemente es la expresión más importante y cordial hacia los votantes en las próximas elecciones de noviembre 6, 2018. Obama, sabe que con la votación de sus dos mandatos presidenciales, los hispanos sufragaron por él mayoritariamente y lo llevó al triunfo indiscutible, tanto en la votación popular como en los colegios electorales que confirma el triunfo de un candidato y en este caso el de ganar la presidencia de los Estados Unidos, para estar en la Casa Blanca.

Sabemos que la población hispana en EE.UU., sobrepasa los 57 millones, de los cuales mas de 30 millones están registrados para votar como ciudadanos americanos, cuya presencia no se compadece con la importancia y valor de votar. Y si en esta revisión apreciamos únicamente la votación hispana en el Condado Mecklenburg (Charlotte y sus alrededores), conocemos que de 29 mil votantes hispanos salieron a votar un poco mas de 2 mil; es decir con apenas un alarmante 7%, que no se justifica para nada con la cantidad registrada en la Junta de Elecciones de la Ciudad de Charlotte/Mecklenburg.

Estas manifestaciones de los votantes hispanos que no salen a ejercer su derecho al voto, preocupa enormemente a todos, porque si estamos facultados para ir a las urnas y no lo hacemos, estamos dejando que otros decidan por nosotros, consecuentemente hasta por los que no votan por no tener la ciudadanía estadounidense que tienen y viven con sus familias aquí, trabajan y pagan impuestos, con un consumo familiar muy alto. Además, la falta de presencia del votante no radica solamente en los hispanos, radica en toda la población hispana que ha obtenido la naturalización estadounidense.

Si no votamos en elecciones, perdemos en nuestra comunidad de habla hispana los beneficios sociales que nos brinda el sistema estadounidense.Si no votamos para elegir a nuestros representantes que son nuestras autoridades locales, estatales y federal, NO NOS CUENTAN, y si no nos cuenta NO EXISTIMOS, siendo esto tan grave para el desarrollo social y económico para nuestras familias en las que están nuestros hijos. El valor de un voto es tan grande que define nuestra propia autoridad como pueblo y sociedad, porque como mandantes soberanos con libertad y democracia, podemos y tenemos la facultad de elegir y ser elegidos.

No nos conformemos en un juramento. Hagamos patria lejos de la patria, pero cumpliendo ese juramento quemando constitucional que nos brinda esta gran nación. Pensemos que al llegar a este país, habemos millones de hispanos que hemos cumplido con el sueño americano. Sin embargo, no olvidemos que también hay otros millones que continúan viviendo a escondidas porque no tienen voz y sus derechos no son respetados por ser indocumentados, Defendámoslos, no los dejemos solos.Muchos de nosotros llegamos a este país quizás en las mismas condiciones. Salgamos a votar y no nos quedemos en casa, como lo expresó el expresidente Obama, cuyo mensaje va más allá de no solo ir a votar. Esa expresión tiene un contenido de igualdad humana. Tiene un concepto de la libertad y la democracia que todo inmigrante tiene el derecho de vivirla en esta América, en los Estados Unidos de la Union Americana.Salgamos a votar, para vivir ese episodio histórico que los hispanos de todas las latitudes de Latinoamérica seguimos haciendo este país más grande.

Lo que hagamos por los demás este 6 de noviembre 2018, día de elecciones, lo estaremos haciendo porque Dios, nos ha dado esa bendición para ayudar a quienes están desprotegidos y luchan para que cada día puedan vivir con dignidad. Dios bendiga a nuestra población que saldrá a votar pensando en nuestras presentes y futuras generaciones. No pongamos en riesgo el futuro de nuestras familias. No permitamos que otros decidan por nosotros. Es nuestra responsabilidad, es nuestro deber cívico y ciudadano. Es nuestra misión cuidarnos y proteger al que vive desprotegido como aquellos inmigrantes indocumentados que siempre esperarán de nosotros que les demos la mano amiga.