Un vehículo atropelló a varios peatones en una calle del norte de Londres, lo que dejó varias víctimas y el arresto de una persona, informó la policía.

La Policía Metropolitana dijo que varios agentes se reportaron al lugar en Seven Sisters Road a las 12:20 a.m. del lunes. El Servicio de Ambulancias de Londres también respondió al incidente.

Según el Consejo de Musulmanes, la organización representativa de musulmanes británicos, el incidente se habría producido delante de una mezquita.

“Hemos sido informados de que una camioneta había percutido contra fieles mientras abandonaban la mezquita de Finsbury Park. Oramos por las víctimas”, tuiteó la entidad.

Harun Khan, secretario general de la institución, afirmó en Twitter que el vehículo se lanzó “intencionadamente” contra los fieles que salían de la mezquita.

En pleno periodo de Ramadán, los musulmanes practicantes acuden a la mezquita después del Iftar, el final de ayuno al caer la noche. Se realiza una plegaria hacia medianoche.

La mezquita de Finsbury Park era conocida, a principios de los años 2000, por ser un destacado lugar de militantes islamistas de Londres, que acudían al centro para escuchar los incendiarios sermones de Abu Hamza. Este predicador egipcio, tuerto y amputado de los dos antebrazos, fue condenado a cadena perpetua en enero de 2015 en Estados Unidos, por once acusaciones vinculadas a una toma de rehenes y por terrorismo.

Desde entonces, la dirección de la mezquita ha cambiado pero, después de los atentados en París en noviembre de 2015, recibió varias cartas de amenazas.

“Es horrible ver a policías hacer masajes cardíacos a gente tendida en el suelo queriendo desesperadamente salvarlos”, escribió en Twitter Cynthia Vanzella, una testigo.

“Hemos visto a muchas personas gritando y muchos heridos”, declaró a la AFP David Robinson, de 41 años, que llegó al lugar después del incidente.

“Parece que la mezquita fue el objetivo”, añadió.

Otro testigo, de 19 años, que no quiso dar su nombre, dijo haber visto “una camioneta blanca con tres hombres a bordo”.

Este suceso ocurre en medio de un contexto de extremo nerviosismo, después de que Reino Unido haya sido golpeado por tres atentados en tres meses, dos de ellos con vehículos que se abalanzaron contra la gente.

El 22 de marzo, Khalid Masood, un británico de 52 años convertido al islam y conocido por los servicios policiales, lanzó su vehículo contra varios peatones en el puente de Westminster, en el centro de Londres, antes de asesinar con un cuchillo a un policía delante del parlamento. Hubo cinco muertos.

El 22 de mayo en Manchester, un atentado suicida, reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico, causó 22 muertos y un centenar de heridos a la salida de un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande. El autor, Salman Abadi era un británico de 22 años de origen libanés.

El 3 de junio, tres asaltantes a bordo de una camioneta atropellaron a varias personas en el London Bridge y luego apuñalaron a otras en el Borough Market, antes de ser abatidos por la policía. Ocho personas perdieron la vida en este ataque.

La alerta terrorista en Gran Bretaña se encuentra en nivel de “severa” lo que significa que es altamente posible la comisión de un ataque.