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Memphis.- Eran, aproximadamente, las 6 a.m. del 2 de agosto y la hondureña María Isabel Guzmán dormía plácidamente en su vivienda en la zona este de Memphis, Tennessee, hasta que oyó golpes en la puerta.

En cuestión de segundos, parecía que había despertado a una pesadilla.

Unos 10 agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) tocaron a su puerta, y al no recibir respuesta, forzaron el acceso armados con escudos.

“No era la Policía, era Inmigración. Querían que abriéramos la puerta, como no lo hicimos, la tumbaron”, relató Guzmán a Mundo Hispánico. “Como si fuéramos criminales”, agregó la mujer.

Lo próximo fue peor: los agentes arrestaron a Guzmán y a sus hijos Ariel Antonio Arellana Guzmán, de 21 años, y a Lidia Arrellana, de 27. También se llevaron a la hija de Lidia, de 7, y al esposo de Guzmán, Meliston Menéndez Miguel, de 30.

“Es totalmente alarmante e innecesario. No creo que esta niña de siete años, y su madre, fueran un peligro para la sociedad”, manifestó por su parte Mauricio Calvo, director de la organizaciónLatino Memphis que representa a la familia.

Los arrestados enfrentan órdenes de deportación. Se desconoce bajo qué delitos fueron detenidos.

ICE no ha reaccionado a las detenciones a pesar de los intentos del medio por recibir respuesta.