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Washington.- El presidente Donald Trump ha pedido a los senadores que den su apoyo al duro plan migratorio que un grupo ultraconservador, compuesto entre otros por Chuck Grassley, presentó el lunes y que recoge las cuatro condiciones que el mandatario ha exigido para dar su aprobación.

“El proyecto de Grassley contiene los cuatro pilares determinados por la Casa Blanca: una solución duradera para DACA, el fin de la inmigración en cadena, el fin de la lotería de visas y fortalecer la seguridad en la frontera con la construcción de un muro y acabando con los vacíos legales”, explica el comunicado.

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Solo firmará si se cumple los 4 pilares

El mandatario además dejó entrever este miércoles que solo estampará su firma a este proyecto. “Pido a todos los senadores, de ambos partidos, que apoyen el proyecto de Grassley y que se opongan a cualquier otro tipo de legislación que no cumpla con esos cuatro pilares”, subraya el comunicado de la Casa Blanca.

El plan alabado por Trump asegura que proporcionará seguridad jurídica a los jóvenes indocumentados que entraron al país antes de cumplir los 16 años de y se les conoce como dreamers, al tiempo que evitaría que otros caigan en el mismo limbo legal en el futuro.

El documento añade que el plan “refleja el marco de propuesta de la Casa Blanca” presentado a finales de enero, “otorgando una oportunidad generosa” para que aproximadamente 1.8 millones de inmigrantes elegibles para DACA o que ya tengan el beneficio, sean elegibles para la ciudadanía mientras se fortalecen las medidas de seguridad fronteriza y se reduzca la inmigración ilegal.

Cerca de 9 millones al borde de la deportación

Los demócratas han rechazado el plan ultraconservador republicano y advierten que, de ser aprobado, colocaría a unos 9 millones de indocumentados al borde de la deportación de Estados Unidos.

Además de ofrecer un camino a la ciudadanía para 1.8 millones de dreamers, el proyecto de ley republicano incluye entre otras medidas:

  • Construir el muro a lo largo de la frontera con México
  • Instalación de radares y sistemas de alta tecnología en la frontera para detener la inmigración ilegal
  • Contratación de nuevos agentes para la Patrulla Fronteriza
  • Contratar nuevos agentes para la Oficina de Inmigración y Aduanas
  • Limitar lo que ellos denominan inmigración en cadena (reunificación familiar). Restringirla solo a cónyuges e hijos menores de edad solteros de residentes y ciudadanos.
  • Eliminar la Lotería de Visas y reasignar las 50 mil residencias legales permanentes para eliminar la espera de familiares que ya tienen aprobado el trámite
  • Descongestionar las cortes de inmigración
  • Limitar la política de asilo
  • Acelerar las deportaciones

El plan presentado el lunes no incluye otorgarle poderes extraordinarios a los agentes del DHS para arrestar y deportar a indocumentados, una propuesta que sí estaba recogida en el plan de la Casa Blanca de finales de enero.

Otro plan en la Cámara

Un proyecto similar al del senado será presentado este miércoles por el representante Bob Goodlatte. El plan, que recoge también los cuatro pilares requeridos por Trump, incluye un camino a la ciudadanía para los dreamers pero a cambio de 25.000 millones de dólares para la seguridad en la frontera, incluyendo la construcción del muro en la frontera con México.

El plan de Goodlatte es respaldado por el ala ultraconservadora del partido republicano, entre quienes está el representante Raúl Labrador (Idaho), un asesor de Trump en materia migratoria.

El proyecto de tiene amplias posibilidades de ser llevado a votación en el pleno porque Goodlatte preside el poderoso comité judicial, instancia que primero debe aprobar las iniciativas que sean sometidas a votación.

Para que la Cámara apruebe una iniciativa de ley se necesitan 218 votos y los republicanos tienen 241 asientos en el pleno. En el senado se requieren 60 votos y los republicanos sólo cuentan con 51.

Trump ha dado plazo hasta el 5 de marzo para aprobar una solución permanente para los dreamers. Sin embargo, el programa DACA, cancelado el 5 de septiembre del año pasado y que generó el actual debate migratorio, se encuentra activo por orden de dos tribunales, uno de California y otro de Nueva York.