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Washington.- Cuando Donald Trump ganó las elecciones presidenciales en noviembre de 2016, muchos previeron que las cosas en Estados Unidos iban a ponerse difíciles para los inmigrantes indocumentados.

No hacía falta una bola de cristal para llegar a esa conclusión. El nuevo mandatario había prometido construir un muro a lo largo de toda la frontera con México y deportar a millones de sinpapeles.

Lo que quizá pocos anticiparon era que las nuevas políticas afectarían también a los extranjeros que residen legalmente en el país.

La posibilidad de perder el estatus migratorio o de retroceder en los derechos adquiridos es ahora una preocupación presente entre las comunidades de extranjeros en Estados Unidos.

Movidos por este temor, muchos de los que tienen visas están solicitando la residencia permanente (conocida como greencard) y quienes pueden están pidiendo la nacionalidad.

“Muchas personas pidieron la ciudadanía en 2015 porque querían votar en las elecciones de 2016 pero desde entonces lo están haciendo porque no quieren perder su residencia permanente. Todo el mundo tiene miedo y busca tener un estatus más estable“, comenta Ruby Powers, una abogada especialista en inmigración que trabaja en el estado de Texas.

“Algunos estaban esperando una reforma migratoria pero les estamos recomendando que si pueden solicitar algún tipo de permiso que mejore su situación, que lo hagan ahora”, señala a BBC Mundo Powers, quien es miembro de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA, por sus siglas en inglés).

Pero, ¿tienen razón para estar preocupados realmente?

El gobierno de Trump intenta reducir el número de inmigrantes legales en Estados Unidos, especialmente aquellos que pertenecen al grupo de trabajadores cualificados, a los refugiados y a los solicitantes de asilo”, dice Alex Nowrasteh, analista principal sobre temas migratorios del Instituto CATO, un centro de estudios conservador con sede en Washington.

Donald Trump.
Trump asegura que quiere cambiar el sistema migratorio de EE.UU. para que entren más trabajadores cualificados y menos familiares de inmigrantes.

En agosto de 2017, el mandatario estadounidense dio su espaldarazo durante un acto en la Casa Blanca a un propuesta legislativa llamada “Ley de Reforma de la Inmigración Estadounidense para un Empleo Fuerte”

Esta iniciativa llevaría a reducir en 50% la migración legal en Estados Unidos durante la próxima década, según estimación de sus impulsores, los senadores Tom Cotton (Arkansas) y David Perdue (Georgia).

El texto apuntaba a limitar la entrada de personas “poco cualificadas” al país, eliminar la lotería de visas y establecer un sistema migratorio basado en “méritos”.

Al igual que otros proyectos de este tipo, esta propuesta no llegó a prosperar en el Congreso.

Los expertos consideran que ante el fracaso en conseguir una nuevas reglas migratorias, el gobierno recurre a medidas administrativas para limitar la entrada y permanencia legal de extranjeros en el país.

Según Nowrasteh, la Casa Blanca está teniendo más éxito en socavar la inmigración legal que en conseguir financiamiento para construir el muro con México.

“Muchas de las vías a través de las cuales las autoridades están reduciendo la inmigración legal consisten en el aumento del número de barreras burocráticas para tramitar una visa y en un incremento del costo de las mismas al solicitar la presentación de documentos innecesarios con el objetivo de dificultar el proceso”, apunta.

Letrero que da la bienvenida a Estados Unidos.
Según los expertos, una parte de los inmigrantes legales tienen miedo de perder su estatus legal en Estados Unidos.

Powers coincide. “En general, todos los procesos están tardando más. Intentan hacer más difícil tanto la migración legal como la obtención de ciudadanía”, dice.

Michael Bars, portavoz del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), dijo que esa agencia busca salvaguardar el cumplimiento de la legislación sobre inmigración.

“USCIS está dedicada a proteger las leyes migratorias de nuestro país, ayudando a asegurar que sean cumplidas fielmente y defendiendo nuestro sistema de aquellos que buscan explotarlo a costa de los trabajadores estadounidenses y de los solicitantes que cumplen con las normas”, señaló en una declaración en respuesta a una consulta de BBC Mundo.

Trabajadores especializados

Las visas H1-B están destinadas a profesionales con trabajos especializados. Son utilizadas con frecuencia por las grandes compañías tecnológicas de Silicon Valley para contratar a ingenieros y expertos en informática.

El gobierno considera que las empresas se valen de estas visas para emplear a extranjeros con salarios que están por debajo de lo que cobrarían los profesionales estadounidenses.

Más de 70% de los beneficiarios de la H1-B proceden de India.