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San Diego.- “Para la gente que dice que no quiere el muro, si no hubiera muro, no habría país”, ha dicho este martes el presidente, Donald Trump, durante su visita a los ocho prototipos construidos en San Diego (California) para probar la nueva barrera que planea construir en la frontera con México.

“Hay un montón de problemas en México”, ha añadido Trump, mencionando en concreto “los carteles” de narcotráfico, “pero si no tienes un muro es muy difícil de controlar, sería una locura”.

Para el presidente, la actual barrera en la frontera “no funciona” porque tiene agujeros, “están tapando cientos de agujeros”, y “la gente se está quejando, están entrando masivamente”.

Según Trump, California “está rogando para que se construya un muro en algunas áreas”, pero el Gobierno federal no lo hará hasta tener vía libre para levantar toda la barrera fronteriza.

Trump ya amenazó hace dos semanas con no construir un muro fronterizo, sin especificar qué es lo que California supuestamente le está “suplicando”. También amagó con retirar de ese estado a la agencia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) y a la Patrulla Fronteriza en represalia por las ciudades santuario (que limitan su colaboración con las autoridades migratorias a lo que obliga la ley federal).

Los 8 prototipos

En su primera visita oficial a California, y apenas días después de que el Departamento de Justicia demandara ante la justicia al estado por sus leyes santuario, Trump ha visitado los ocho prototipos construidos para la nueva barrera.

Aunque las autoridades federales ya han adelantado que probablemente el muro sería una combinación de muchos de estos prototipos, dependiendo de la zona, Trump ha asegurado que su preferido es el un modelo sólido y difícil de escalar, “pero no sé ve lo que está pasando al otro lado”. “Si no se ve tenemos un problema”, ha añadido, en referencia a la necesidad de anticipar lo que supuestos criminales podrían estar intentando hacer en el lado mexicano.

Trump no sólo prometió en repetidas ocasiones durante la campaña electoral que construiría un muro en la frontera con México, sino que además añadió que sería el país vecino quien lo pagara, pese a las repetidas negativas del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto.

Tras llegar a la Casa Blanca, Trump intentó que fuera el Congreso quien sufragara la construcción, prometiendo que se lo haría pagar a México de forma indirecta (llegó a sugerir que mediante aranceles comerciales). Sin embargo, hasta el momento ha sido incapaz de lograr el dinero, pese a que tanto la Cámara de Representantes como el Senado están en manos republicanas.