Rate this post

Phoenix – Jovanna Calzadillas tuvo una nueva oportunidad en la vida. Esta joven madre residente de Arizona recibió un disparo en la cabeza en el tiroteo masivo de Las Vegas en octubre de 2017.

Los médicos consideraban que tenía pocas probabilidades de sobrevivir dada la gravedad de su lesión, pero sorprendentemente se recuperó y este miércoles fue dada de alta del Barrow Neurological Institute en Phoenix.

Calzadillas estuvo conectada a un soporte artificial y no respondía a los estímulos, los doctores le aconsejaron a su esposo que la desconectara días después del tiroteo, sin embargo, su recuperación asombró a los médicos. Ella salió caminando, con ayuda, pero caminando y bromeando.

 “Quiero que los demás sepan que no deben vivir sus vidas con miedo.
No voy a vivir mi vida con miedo por lo que me sucedió. La vida es demasiado corta.
No podemos dejar que ganen. Quiero que la gente sepa que los milagros suceden”, dijo Calzadillas en una conferencia de prensa antes de salir del hospital.

Después del tiroteo masivo del 1 de octubre, Calzadillas permaneció en el hospital de Las Vegas aproximadamente tres semanas, hasta que estuvo lo suficientemente estable como para volar a Phoenix y ser recibida en el Barrow Neurological Institute.

“Cuando vi por primera vez a Jovanna, su estado neurológico era muy sombrío y no estaba claro si ella se recuperaría”, mencionó la doctora Lindley Bliss.

“El cerebro de Jovanna resultó gravemente herido, pero solo semanas después de su llegada a Phoenix, estaba despierta y receptiva, hablando y comiendo sola.

Su recuperación es una de las más profundas que he visto en mi carrera médica“.

Calzadillas asistía al Festival de Música de la Ruta 91 de Las Vegas con su esposo Frank Calzadillas cuando ocurrió el tiroteo.

Ella fue una de las primeras víctimas en llegar al University Medical Center en Las Vegas. Un total de 58 personas murieron y 546 resultaron heridas en el tiroteo.

Los médicos de UMC que estaban atendiendo a la cantidad de pacientes críticos que estaban llegando le dijeron a su esposo que probablemente ella no sobreviviría.

Fue sometida a una cirugía cerebral, pero no pudieron quitarle la bala, que estaba alojada en el lado derecho de su cerebro.

“Los doctores en Las Vegas sugirieron retirar a Jovanna del soporte vital y me hablaron sobre la donación de órganos”, contó Frank. “Me dijeron que no había nada más que pudieran hacer para ayudarla y, si sobrevivía, probablemente viviría en un estado vegetativo”.

Calzadillas fue transportada en ambulancia aérea a Phoenix el 19 de octubre para ser atendida en el Select Specialty Hospital, un centro de cuidados a largo plazo que trabaja en estrecha colaboración con médicos del Barrow Neurological Institute.

Pequeñas señales

La doctora Christina Kwasnica, directora médica del Centro de Neuro Rehabilitación de Barrow, evaluó a Calzadillas en Select Specialty y notó pequeñas señales de receptividad de su paciente.

“Jovanna recibió un disparo en el lado izquierdo de su cerebro, que es el lado que procesa el lenguaje, por lo que sabía que no sería capaz de comprender el lenguaje para seguir órdenes, pero tenía los ojos abiertos y era capaz de rastrear de una manera muy pequeña con sus ojos “, explicó Kwasnica. “Esto me dijo que ella no respondía debido a un déficit de idioma, no por la gravedad de su lesión. Ella no se estaba muriendo“.

“Los milagros existen”

Después de su evaluación, Kwasnica recomendó al equipo médico que ayudara a Calzadillas a ser receptiva al usar el lado del cuerpo donde tenía alguna función, y al hacer terapias que no requieren el procesamiento del lenguaje. Bliss también tomó una decisión crucial para reducir la dosis de los analgésicos sedantes de Jovanna para ver si se ponía más alerta.

El pasado 10 de noviembre, Calzadillas agarró la mano de su esposo y en unos días estaba bebiendo agua y comiendo helado. “Estábamos sorprendidos”, comentó Frank. “Mi esposa regresaba a nosotros. Ella se estaba recuperando “.

Calzadillas fue trasladada al centro de neurorrehabilitación para pacientes internados de Barrow el 30 de noviembre. El 27 de diciembre estaba caminando con un dispositivo de exoesqueleto, un robot portátil que ayuda a los pacientes con lesiones cerebrales a caminar. Ahora camina distancias cortas con un andador, habla y su sentido del humor ha vuelto.

“Me encanta caminar sobre el exoesqueleto”, mencionó Calzadillas. “Estoy enseñando a mi cerebro a hablar con mis piernas nuevamente. Me siento como la mujer de hierro cuando lo llevo. Pero sé que caminaré por mi cuenta pronto”.

 Ella dijo que se siente “bien y emocionada de seguir mejorando”. En los próximos meses continuará recibiendo rehabilitación ambulatoria, este miércoles regresó a su hogar donde espera retomar su vida familiar al lado de su esposo y sus hijos.