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Los estudiantes ahora presionan a la Cámara para que les permita acceder a la ayuda financiera provista por las universidades y colleges públicos. CT Students for a Dream convocó una concentración este jueves como parte de los esfuerzos por la aprobación del proyecto.

Estudiantes de Connecticut movilizados en el capitolio estatal en Hartford.
Estudiantes de Connecticut movilizados en el capitolio estatal en Hartford. twitter.com/CT4aDREAM

El Senado de Connecticut aprobó un proyecto de ley para que los universitarios indocumentados puedan acceder a ayuda financiera institucional para estudiar, y los jóvenes ahora presionan a la Cámara de Representantes para que haga lo mismo.

“Estamos emocionados, felices, con más ánimos de seguir adelante porque falta el Gabinete (Cámara) de Representantes. Sentimos mucho apoyo en el Senado y esperamos lo mismo con los representantes”, dijo a Univision Noticias Alison Martínez Carrasco, miembro de CT Students for a Dream, el grupo que organiza a los estudiantes.
“Nuestra meta es hablar con los republicanos, queremos atender cualquier pregunta que tengan de la legislación, que tengan confianza de preguntarnos para minimizar el debate que ellos puedan tener contra nosotros”, agregó Martínez Carrasco.

Los estudiantes convocaron una concentración este jueves a la 1:30 pm en el carrusel del Bushnell Park en el centro de Hartford, para seguir presionando por la aprobación del proyecto.

“Esperamos que vayan estudiantes de universidades y de high schools porque esto es de ellos también, porque es muy difícil estar en high school y no saber si podrán pagar su primer semestre. Queremos darles ánimos a ellos también para que no se salgan de escuela, no queremos más drop outs”, dijo la líder estudiantil.

Connecticut es uno de los estados que permite que los estudiantes indocumentados paguen matrícula estatal en las universidades públicas como residentes, en lugar de la costosa colegiatura de no residente.

Para ello deben completar cuatro años en una secundaria del estado y firmar una declaración jurada que indique que solicitarán la ciudadanía.
Sin embargo, el costo de la educación universitaria luce fuera del alcance de muchos jóvenes porque el Estado no les permite acceder a ayuda financiera institucional, que es la ayuda provista por los mismos centros de estudio.

Las universidades públicas y colleges de Connecticut separan una porción de las ganancias de sus matrículas para el fondo de ayuda institucional que asiste a estudiantes con necesidad económica.

Parte de esas ganancias proviene también de las colegiaturas que pagan los estudiantes indocumentados, pero estos no tienen derecho a recibir ayuda institucional aunque tengan necesidad económica.

Una de las trabas es que para acceder a a la ayuda institucional, que puede entregarse por medio de exenciones, ayuda para gastos o estudio y trabajo, los estudiantes deben llenar la Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes, o FAFSA. Sin embargo, los estudiantes indocumentados no pueden hacerlo porque para ello necesitan número de Seguro Social.

El proyecto de ley “Afford to Dream”, SB 147, busca que los estudiantes sin estatus legal obtengan esa ayuda para poder completar los estudios superiores.

Actualmente 20 estados del país ofrecen matrícula igualitaria a los inmigrantes indocumentados residentes en la jurisdicción,16 de ellos por ley y cuatro por decisión de sus sistemas universitarios públicos, según los datos más recientes de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales (NCSL).

De esos, cinco estados: California, Nuevo Mexico, Minnesota, Texas y Washington, ofrecen ayuda estatal a los inmigrantes no autorizados. Un total de seis estados: Alabama, Arizona, Georgia, Indiana, Missouri y Carolina del Sur, prohíben a los estudiantes indocumentados pagar colegiatura como residentes, sin importar cuánto hayan vivido en el lugar.

El acceso a ayuda y colegiaturas como residentes varía en el resto de las jurisdicciones.