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Georgia – Atlanta.- Un galón de leche cambió la vida de Salvador López quien estuvo a punto de ser deportado, pero por motivos humanitarios su proceso fue suspendido debido a que su esposa se debate entre la vida y la muerte.

El hombre de origen guatemalteco y residente de Norcross, Georgia, salió a comprar leche pero en el camino una patrulla le dio voz de alto. No se había percatado de que la luz de la placa de su vehículo se había dañado. Tampoco tenía licencia de conducir.

Tras las autoridades constatar que era indocumentado fue trasladado Centro de Detención del Condado de Irwin donde permaneció tres meses.

Cuando estaba a punto de ser deportado recibió la noticia de que su proceso se había paralizado, pero lamentablemente debido a que su esposa recayó con la enfermedad de lupus, la cual afecta las células y tejidos sanos.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas dejó en libertad sin fianza a López, quien junto a Romelia tiene tres hijas.

Salvador López cree que su posible deportación causó otra recaída médica a su esposa provocándole un “estado de coma”, ya que le afectó el destino que tendían sus hijas.

El guatemalteco dijo que buscará que el Gobierno de los Estados Unidos le dé una oportunidad y le permita estar con su familia.