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ICE insiste en su intención de hacer más inspecciones para ubicar a empleados que trabajan sin documentos. Sus operativos en este año fiscal ya cuadruplican los números del año que le precede.

El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) asegura que en este año fiscal ya realizó 1,204 arrestos en lugares de trabajo, cuatro veces más que en todo el año fiscal anterior.

En concreto, en los últimos siete meses, el gobierno realizó 3,510 investigaciones laborales y realizó 594 arrestos criminales y 610 administrativos en puestos de trabajo, según datos publicados por ICE. No se trata de redadas inesperadas, sino de inspecciones que verifican el estatus migratorio de los trabajadores.

ICE subraya que el fuerte aumento responde a una voluntad expresa del gobierno de Trump. Los arrestos más llamativos fueron los 21 que se realizaron el pasado enero en una acción coordinada de inspecciones en 98 tiendas 7-Eleven.

Para el gobierno de Trump, dar trabajo a indocumentados es un imán para que otros inmigrantes quieran llegar de manera ilegal a Estados Unidos. El director de ICE, Thomas Homan, aseguró en octubre de 2017 que iba a multiplicar por 4 o 5 la búsqueda de indocumentados en los puestos de trabajo.

Las inspecciones que se multiplicaron son las llamadas auditorías I-9: los propietarios reciben un aviso de que ICE revisará sus documentos de contratación y podrá visitar sus negocios. Todos los trabajadores sin permiso de trabajo que sean encontrados en esas inspecciones serán arrestados y procesados.

Además de estas auditorías, ICE puede realizar redadas inesperadas en negocios. El caso con más detenidos bajo la administración Trump se produjo cerca de Morristown, en el este rural de Tennessee. Hasta 97 inmigrantes, la mayoría mexicanos y guatemaltecos, fueron arrestados por las autoridades en la planta de procesamiento de carne en la que trabajaban en condiciones muy precarias.