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Un juez detuvo temporalmente la deportación de Syed Ahmed Jamal, un ciudadano de Bangladesh y padre de tres niños estadounidenses que fue arrestado el pasado 24 de enero cuando salía de su casa para llevar a sus hijos a la escuela, confirmaron sus abogados.

Tras esta orden, Jamal no será expulsado del país en las próximas horas, como estaba previsto, pues se conoció que fue trasladado al aeropuerto la madrugada de este jueves. Aún sigue en custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

Sus abogados informaron este jueves que por la orden de un juez no será deportado por ahora

“No será deportado, pero la suspensión de su deportación es temporal”, se lee en la web del escritorio de abogados Sharma-Crawford, encargados de la defensa del caso.

Jamal, de 55 años, fue detenido por funcionarios de inmigración aún cuando no tenía antecedentes criminales en el país. Jeffrey Bennett, el abogado de inmigración que introdujo el pedido para detener su expulsión, dijo días atrás al diario The Washington Post que en el récord policial del bangladeshí no hay más que un multa de tránsito. Para él, su detención demuestra que los agentes de inmigración se están enfocando indiscriminadamente en arrestar inmigrantes aunque no tengan antecedentes y a pesar de que en el pasado se les permitió quedarse en el país por sus contribuciones a la sociedad.

Aparentemente no tenía antecedentes judiciales

Sus abogados explican que a pesar de los intentos de Jamal para asegurarse un estatus permanente en el país, accedió a una “partida voluntaria” a pesar de sus temor de regresar a su nación de origen. Pero no la cumplió, lo que le generó una orden automática de deportación. Al año siguente, un juez de inmigración decidió permitirle a Jamal su permanencia, siempre y cuando cumpliera con una orden de supervisión que le permitió obtener un permiso de trabajo del Departamento de Seguridad Nacional.

Syed Ahmed Jamal tiene postgrados en Biociencias Moleculares e Ingeniería Farmaceútica en Estados Unidos. Hasta su detención en una cárcel del condado de Morgan, en Missouri, vivió en Lawrence, una comunidad en Kansas. Allí crió a sus tres hijos, todos ciudadanos estadounidenses.

El padre daba clases de química en la Universidad de Kansas y llevaba investigaciones en hospitales locales, como el Children’s Mercy.

Una de sus hijas, Taseen Jamal, abrió en nombre de la familia una página en la que solicitan firmas para detener la deportación de su padre. En ella detalla la situación que atraviesan con la detención del padre. “Mi hermano menor llora cada noche, mi hermana no puede concentrarse en la escuela y yo no puedo dormir en la noche. Mi madre vive un trauma y, como es donante de órganos, solo tiene un riñón, así que para ella este estrés es muy peligroso”.

Además, narra los peligros que corre Jamal de ser devuelto a su país: “Si vuelve a Bangladesh, mi padre podría enfrentar persecución y hasta la muerte en manos de islamistas radicales y extremistas por sus escritos liberales en redes sociales y revistas”.