Rate this post

No tiene ni tendrá, otro nombre que pueda reemplazar la situación migratoria de miles de centroamericanos, sino el de”sálvese el que pueda”,porque ésta contiene una serie de vicisitudes que comprometen el grado de seguridad personal de cada familia, que deja su país para buscar una mejor oportunidad de vida.

Estas decisiones migratorias, no son producto de abandonar su tierra por que sí, sino cuando después de haber nacido cada ciudadano centroamericano, no tiene respaldo ni garantías ciudadanas que les tiene que dar el Estado; en esta ocasión, ellos, porque existen otros migrantes de distintas partes del mundo que buscan otro país, para tener pan, techo, trabajo, meducación, vivienda y fuentes de empleo; especialmente seguridad pública que no les brinda sus gobiernos, porque en su mayoría, el dinero de sus recursos lo han comprometido en la corrupción.

En esta esfera de éxodo migratorio de centroamericanos, hay que puntualizar las responsabilidades de cada país, que a través de sus gobiernos no han  implementado una política de Estado, y han permitido que Tío Sam, siga siendo el “padrino”de cada crisis humanitaria, que los obliga a migrar hacia los EE.UU.,mediante inmensas caravanas humanas, en donde encontramos a niños en brazos de sus madres, caminando por carreteras en condiciones infrahumanas, cuyos políticos elegidos nada han hecho durante décadas para darles protección.

A los migrantes centroamericanos, se los ha castigado de forma muy cruel, porque en sus mismos gobiernos nadie responde por estas graves consecuencias humanas.Todos sabemos cuanta ayuda económica y social reciben estos países de los Estados Unidos de América. Dónde y cómo se administra esas grandes cantidades de dinero que les da el Tío Sam…?.Por qué estos países no responden a esas inmensas regalías para cada pueblo centroamericano?.Y también, el bene ciario del Plan Colombia, para seguir con la cantaleta de combatir el narcotráfico.

Todo lo da EE.UU. La migración, siempre será untema permanente de cada gobierno, que por sus tratados internacionales tiene que manejarse con políticas de Estado.La solución no está en dar visas de trabajo.Parte de las soluciones está en que cada gobierno de su respectivo país, asuma su propia responsabilidad social y económica, para evitar que los que huyen no responda por esas politiquerías de turno, que terminan en sacri car a su propia gente y lavarse las manos cada vez que llegan al poder, usando al pueblo con ofertas de campañas baratas, que terminan enviando al mandan soberano a migrar con un”sálvese quien pueda…”

Preocupante es la situación de miles de familias de Centroamérica, que buscan un verdadero camino como destino. Sin embargo, la migración que ha tomado como punto de partida en estos países centroamericanos, para llegar a México, como país fronterizo con los EE.UU.,tiene graves consecuencias en sus relaciones internacionales, porque de convertirse el país Azteca, en receptor de una migración a la que anuncia legalizarla con visa de trabajo, se estaría facilitando a que inmigrantes del Triángulo Centroamericano, tengan la mejor facilidad de oportunidades para ingresar a territorio estadounidense, tanto porque legalizados en esas condiciones migratorias, el pase fronterizo sería mucho más fácil hacia los EE.UU.;lo que se continuaría considerando, que la búsqueda de mejores oportunidades está en el país del Tío Sam, innegablemente.

Además, la presencia de esta mano de obra centroamericana en territorio mexicano, no tiene el mismo valor que en EE.UU.,porque la migración de el país Azteca, obedece precisamente a uno de esos factores; es decir, ningún mexicano que quiera migrar al norte buscando el sueño americano se quedaría en su país, ni mucho menos un centroamericano, se quedaría en México, a sabiendas que en territorio estadounidense tiene mejorfuturo, sino por qué elegimos EE.UU.?.

Por otra parte, el presidente Donald Trump, tomando como timón o plataforma política, por las elecciones de noviembre 6,2018 enmarcó la situación del éxodo de centroamericanos que salieron de sus países hacia México, con destino a territorio estadounidense, culpa a los demócratas en el Congreso, para responsabilizarlos por la inmigración centroamericana. Esta vía política presidencial, no tiene otro contenido sino el de aprovechar este éxodo que en caravana quiere llegar a suelo estadounidense, con el fin de haber pensado distraer al electorado de 11/6,2018; pero que nada tiene que ver con una crisis humanitaria como la que existe con países de Sudamérica provocada por el gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien está siendo denunciado por siete países en la Corte Penal de la Haya, para que responda, entre otros cargos, por crímenes de lesa humanidad, que no será lo mismo aplicársele el “sálvese quien pueda”,sino sálvese, señor presidente, si es que puede!!!!