Rate this post

Tegucigalpa.- Y todo por la pólvora. Las autoridades del Hospital Escuela Universitario (HEU), en Tegucigalpa, Francisco Morazán, y “Mario Catarino Rivas”, de San Pedro Sula, Cortés, reportaron el ingreso de 15 persona quemadas por la manipulación de artilugios de pólvora durante las fiestas de fin de año.

La portavoz del “Mario Catarino Rivas”, Julia Sánchez detalló que entre la noche del 31 de diciembre de 2017 y ayer 1 de enero de 2018 en ese centro asistencial se dio atención a 13 pacientes, de los cuales nueve fueron niños y cuatro adultos.

Pese a que se realizaron campañas para prevenir el uso de productos elaborados con pólvora, la población hizo caso omiso, este año las cifras de quemados tuvo un repunte entre el cuatro y seis por ciento, en comparación a años anteriores, ya que los lesionados comenzaron a ingresar desde inicios del mes de diciembre el año anterior.

Sánchez dijo que las víctimas son de San Pedro Sula, San Manuel Cortés, La Lima y Santa Bárbara y detalló que las edades oscilan entre uno y 14 años, quienes sufrieron quemaduras al estallarles cohetes en distintas partes del cuerpo.

Mientras, los adultos sufrieron lesiones en las manos tras la explosión de un artefacto conocido como “cebolla”.

Así, apuntó que con los nuevos quemados, suman 36 las personas que resultaron afectadas por la manipulación de productos elaborados por pólvora.

“Los menores oscilan entre uno y 14 años de edad, quienes resultaron con quemaduras por la manipulación de productos elaborados con pólvora. Ninguno de los niños tuvo pérdida de miembros por tales circunstancias”, expresó Sánchez.

“Las cifras de personas con quemaduras por pólvora se elevaron este año que pasó, pues a pesar que se hacen llamados para que los padres no les den cohetes a los niños, estos últimos siempre tienen acceso a estos artefactos que dejan graves secuelas”, se quejó.

En Tegucigalpa

Mientras en la Unidad de Quemados del Materno Infantil, en Tegucigalpa, un menor de 15 años fue ingresado tras sufrir la explosión de un potente petardo en su mano derecha.

“Unos de una mototaxi tiraron un mortero y cuando lo tiraron mis primitos lo agarraron y yo se los quité y me explotó en la mano”, recordó el joven.

Debido al severo daño los especialistas le amputaron la mitad de uno de sus dedos y se recupera satisfactoriamente.

Durante la misma noche del 31 de diciembre a la Sala de Emergencia del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), fue ingresado un hombre con severas lesiones en dos dedos de su mano derecha luego de sufrir la explosión de un mortero.

La Fiscalía hondureña prevé emitir requerimientos fiscales contra adultos vendedores de pólvora y padres de menores que resultaron afectados por manipular ese tipo de artefactos.

La venta de pólvora en Honduras continúa pese a la prohibición de varios gobiernos locales del país centroamericano.

En muchos casos los niños sufren quemaduras en sus piernas y brazos al llevar los artefactos hechos a base de pólvora en las bolsas del pantalón o la camisa, donde les explosionan debido a la fricción con su cuerpo. (MEF-SPS)