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Pumas y Necaxa se fueron de Ciudad Universitaria con razones para reír y también para llorar en uno de esos partidos que acabó con una salomónica igualdad, pero que también pudo finalizar con el botín completo para cualquiera de los dos bandos: empate 1-1 en la Jornada 13 del Torneo Clausura 2018 de la Liga MX.

Felinos y Rayos dividen puntos, aunque los dos tuvieron motivos para pensar en algo más. Uno por adelantarse en el marcador y dejar ir varias oportunidades, y el otro por jugar gran parte del partido con un hombre de más.

A Pumas no le costó mucho trabajo hacer daño en el compromiso. Corría apenas el minuto 7 del encuentro cuando un centro por derecha de Pablo Barrera se encaminó de forma peligrosa al área. Dos jugadores fueron al encuentro de la pelota que llevaba veneno puro: el volante Jesús Gallardo y el defensa Igor Lichnovsky, de Pumas y Necaxa respectivamente.

Ambos alcanzaron a estorbarse pero, sobre todo, los dos elementos tocaron la pelota que sufrió un ligero desvío, suficiente para que la pelota cambiara de trayectoria y estuviera fuera del alcance del portero Marcelo Barovero y, de esta forma, el marcador se movería por primera vez en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria.

Necaxa respondió en el segundo tiempo, ya cuando los felinos alineaban con solamente diez hombres en el campo. Específicamente a los 59′, Ventura Alvarado dio un largo centro casi desde su posición. El zaguero encontró la forma de que la pelota viajara gran parte de la cancha hasta incluso recorrer el área, donde Martín Barragán estaba para levantarse y rematar de cabeza ante la salida del portero Alfredo Saldívar.

El guardameta universitario fue incapaz de reaccionar a tiempo y le sorprendió el remate cruzado de parte del atacante necaxista, quien recién había entrado al partido tres minutos antes. El toque de la pelota fue suficiente para que la pelota tomara dirección a las redes y se finiquitara el gol de los Rayos.

Diferentes métodos de Pumas y Necaxa para alcanzar la Liguilla

El partido vivió uno de sus momentos más climáticos apenas a instantes de la reanudación tras el descanso. Pumas se vio mermado por la expulsión de Luis Quintana tras una falta en la media luna y que desencadenó una confusión originada por el mismo árbitro Jorge Antonio Pérez quien parecía sacar la tarjeta roja a David Cabrera y Alejandro Arribas, fue Quintana quien a final de cuentas acabó por dejar en desventaja numérica a los universitarios.

Tanto Alfredo Saldívar como Marcelo Barovero fueron factor. Ambos guardametas estuvieron atentos y, de hecho, sus intervenciones en los goles tuvieron poco margen de mejora. Los dirigidos por David Patiño apretaron por momentos incluso después de que Necaxa lograra el empate, especialmente en un tiro libre de Nicolás Castillo (quien también falló una clara cuando el cronómetro solo marcaba dos minutos).

Los pupilos de Ignacio Ambriz llegan a 16 puntos, uno menos que los universitarios. Ambos están fuera de la zona de Liguilla al momento.