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MÉXIC.- Un Pelotero boricua encuentra paz en México. El daño masivo causado por el Huracán María a la isla de Puerto Rico en septiembre estuvo a punto de dejar al pueblo boricua sin béisbol este invierno.

Una temporada resumida de apenas un mes salvó la continuidad de la liga, pero no sin aprobar cambios importantes. Los juegos se llevaron a cabo durante el día por la falta de electricidad aún presente en la isla. A partir de la décima entrada, se utilizó la famosa y polémica regla Schiller al colocar dos corredores en base para acelerar la producción de carreras. Se fusionaron dos equipos: Aguadilla y Mayagüez.

Pese a que la temporada sí se jugó, al menos 17 peloteros puertorriqueños dejaron su país para jugar fuera, de acuerdo a las autoridades beisboleras de la isla. Jovan Rosa, seleccionado por los Cachorros de Chicago en el draft del 2006, fue uno de ellos. Rosa llegó a México con los Mayos de Navojoa, y compitió por la corona de la Liga Mexicana del Pacífico ante los Tomateros de Culiacán -a la postre vencedores- y Derrick Loop.

Las condiciones aún están malas

“Mira, casi toda mi familia está en Puerto Rico,” dijo Rosa en entrevista con ESPN Digital. “Las condiciones todavía no están como queremos, falta electricidad y servicios básicos. Eso me duele mucho, y cuando vine a México no sabía que esperar, pero la verdad es que ha sido increíble. Nunca olvidaré mi tiempo en Navojoa”.

Rosa vive en Estados Unidos, pero ha regresado a Puerto Rico a jugar. El año pasado lo hizo con Aguadilla, club que lo cedió a Navojoa.

Rosa cataloga su tiempo en Navojoa, una ciudad con 157,729 habitantes, como altamente positivo, y se dice arropado por el pueblo sonorense tras llegar con mucho dolor por la situación en su país.

Dos títulos de la LMP

Navojoa ha conquistado dos títulos de la LMP en su historia, el último vino en 2000. Pese al éxito modesto que han tenido históricamente, Mayos presume haber tenido a jugadores de la talla de Rickey Henderson, Kevin Youkilis y Fernando Valenzuela a lo largo de los años.

“El amor que tienen por su equipo aquí es impresionante, nunca lo había experimentado. Mira que el estadio, el Ciclón a lo mejor es chico, pero los aficionados lo hacen sentir mucho más grande e imponente,” dijo Rosa.

La experiencia ha cambiado a Rosa a tal grado que ya piensa en continuar jugando en México en el futuro.

“Todavía hay muchas necesidades para la gente en Puerto Rico causadas por el huracán. Eso duele mucho y quiero ayudar como sea. Como pelotero, creo que puedo hacer más estando en México. La verdad quiero estar aquí y proveer para mi familia.”