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Tapachula – México.- Tras un intento fallido por llegar a Estados Unidos, una caravana de migrantes provenientes de Centroamérica, África y el Caribe, se encuentran hacinados en un centro de detención del sur de México.

La caravana conformada por cientos de hombres, mujeres y niños, algunos incluso viviendo en México desde hace varios meses e intentando obtener una visa de tránsito, partió el sábado desde la localidad de Tapachula con destino a Estados Unidos de manera ilegal.

Tras caminar más de 32 kilómetros hacia el norte, cargados con mochilas pesadas, objetos en sus cabezas e incluso bebés en sus brazos, los migrantes fueron capturados en una especie de “emboscada”  por agentes de la Guardia Nacional de México y la policía, quienes luego de montarlos en sus camionetas los llevaron de regreso a Tapachula.

“La redada ha sido una cacería humana, las autoridades esperaron hasta que los migrantes estuvieron cansados para forzarlos a subir a las camionetas”, dijo Salva Lacruz, del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova en Tapachula.

A juicio de Lacruz, quien detalló que la mayoría de los migrantes que conformaban la caravana son afrodescendientes, regresarlos al sur es un “ejercicio de crueldad”. Resaltó que los afectados llegaron a México porque “necesitan protección internacional”.

Wilner Metelus, activista mexicano que nació en Haití, catalogó la conducta del gobierno de Andrés Manuel López Obrador  hacia los migrantes afroamericanos como “vergonzosa”.

“Hoy en día los afrodescendientes están solos (…) Los migrantes afrodescendientes no representan una amenaza para los mexicanos. Muchos de ellos son personas con mucha preparación y podrían aportar mucho al país”, apuntó.

Mientras tanto, el Instituto Nacional de Migración emitió un comunicado en el que asegura que cada miembro de la caravana “será atendido de manera personalizada y con quienes corresponda se dará inicio al procedimiento administrativo migratorio o en su caso se procederá al retorno asistido a sus países de origen”.

Hasta hace unos meses,  el gobierno de México era más flexible con la migración y dejaba pasar, como por debajo de la mesa,  las caravanas de migrantes que atravesaban el país con destino a Estados Unidos, sin embargo y tras una fuerte presión de la Administración Trump, el gobierno mexicano e incluso la población de ese país ha endurecido su trato con los migrantes.

Hace un año, a los más de siete mil migrantes que partieron de Honduras rumbo a EE.UU, pasando por Guatemala y México, los mexicanos los recibieron amablemente con frutas, tortillas y agua, mientras que los alcaldes hicieron espacio para que el grupo durmiera en plazas de sus localidades.